El Comercio

La falta de respuesta del Gobierno obligó a renunciar a la Sindical para la Policía Local

El edificio de la Casa Sindical, propuesto hace tres meses como sede de la Policía Local.
El edificio de la Casa Sindical, propuesto hace tres meses como sede de la Policía Local. / DANIEL MORA
  • «No podíamos seguir parados esperando por ese edificio», argumenta Moriyón al anunciar que la nueva jefatura irá tras el Palacio de Justicia

La situación de interinidad del Gobierno central fue uno de los motivos que ha llevado al Ayuntamiento a renunciar a la posibilidad de transformar la Casa Sindical en sede de la jefatura de la Policía Local. Tras anunciar el jueves que las nuevas instalaciones para los agentes municipales se levantarán sobre una parcela de propiedad municipal ubicada tras el Palacio de Justicia, Carmen Moriyón situaba ayer la parálisis del Estado, propietario del desvencijado edificio de Sanz Crespo, entre los factores que estaban retrasando los planes para recuperar ese inmueble y darle un nuevo uso. «No podíamos seguir parados esperando. Esto lleva mucho tiempo así», argumentó la alcaldesa.

No obstante, la ausencia de un Ejecutivo que no se limite a estar en funciones no es la única razón de este cambio de postura. La regidora apuntó que la ubicación propuesta hace unos meses no cumpliría con algunas de las condiciones que se desean para la nueva jefatura. Además, los trámites previos necesarios para iniciar la obra, teniendo en cuenta por ejemplo que hasta 2019 la oficina de empleo no se trasladará hasta los juzgados de Poniente, dilataban la actuación de forma excesiva. El proyecto conllevaría casi seguro una importante reforma en un edificio que tiene graves problemas de accesibilidad, sistemas eléctricos y de fontanería obsoletos, humedades y espacios cerrados por seguridad. Incluso podría obligar a derribos parciales y la incorporación de nuevos elementos para adaptarlo a su nuevo uso.

En junio, visitó la Casa Sindical José Antonio Sánchez Quintanilla, oficial mayor del Ministerio de Empleo y Seguridad Social y responsable de liquidar el patrimonio sindical heredado, quien se mostró abierto tanto a la permuta del edificio como a su venta al Ayuntamiento. Tras una primera toma de contacto con la Alcaldía para conocer de primera mano su interés por el inmueble, mantuvo reuniones con los sindicatos que utilizan sus estancias y con técnicos del Ayuntamiento para hablar tanto sobre el estado de la construcción como de la predisposición de sus actuales ocupantes a un hipotético realojo.

En esos encuentros salieron a relucir cuestiones como la preocupación por la seguridad ante posibles incendios, especialmente tras el tapiado de algunas escaleras, y por el deterioro del salón de actos, el segundo más grande de Gijón después del de la Laboral, ocupado desde hace dos años por la Asociación de Parados y Precarios de Asturies. El Ayuntamiento quedó pendiente de que el Estado presentase una tasación del edificio.

9.000 metros cuadrados

Sin embargo, esta semana, coincidiendo con los actos de celebración de San Miguel, patrono de la Policía Local, Moriyón descartó la opción de que los agentes se muden a las instalaciones que desde hace medio siglo ocupan los sindicatos de la ciudad y presentó un nuevo plan. La jefatura se levantará en una finca de 9.000 metros cuadrados, al lado de los nuevos juzgados de la ciudad, cumpliendo uno de los deseos manifestados desde el principio del mandato por el concejal de Seguridad Ciudadana, quien en su momento había planteado para tal fin parte de los terrenos del plan de vías.

La actual sede de la Policía Local no reúne las condiciones apropiadas para garantizar un adecuado funcionamiento del servicio. Tiene problemas de accesibilidad, poco espacio de aparcamiento -toda la flota duerme a la intemperie-, carece de gimnasio y galería de tiro y solo tiene dos duchas para los 312 agentes que conforman su plantilla.

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