El Comercio

Pintadas en 'Nordeste' de Cimavilla (Joaquín Vaquero Turcios).
Pintadas en 'Nordeste' de Cimavilla (Joaquín Vaquero Turcios). / E. C.

Fresno alerta de la «desidia» con el arte público

  • Avisó a Emulsa de las pintadas en la 'Torre de la memoria' de Moreda hace un mes y ahí siguen «como una forma de promoción de los vándalos»

El pintor, escultor y grabador Francisco Fresno (Villaviciosa, 1954) alzó ayer la voz para denunciar la «desidia» de la Fundación Municipal de Cultura con el arte público gijonés, una dejadez que, reflexiona, «no deja de ser una forma de promoción de los vándalos al rentabilizar en el tiempo la visibilidad del daño que hacen a un patrimonio municipal».

La crítica de Fresno se produce al cumplirse casi un mes desde la llamada realizada a Emulsa, el 2 de septiembre, para advertir de las pintadas en su escultura 'Torre de la memoria', que preside el parque de Moreda desde el año 2000 en homenaje al pasado industrial del barrio. «Ayer seguían sin limpiar», lamentaba. El caso de esta pieza de hierro y acero, de 16 metros de altura, no es único, según advirtió. Otras escuturas, precisó, «llevan meses con el rastro del óxido que la lluvia va dejando sobre la pintura» sin ningún tipo de mantenimiento. Aunque el artista no entró en concreciones, EL COMERCIO ha podido comproblar cómo el 'Nordeste' de Joaquín Vaquero Turcios está dañado con grafitis por sus dos caras en su atalaya de Cimavilla que permanecen sin limpiar desde hace meses e incluso años, amén de carecer de la pertinente placa identificativa. Y en ambos casos los daños en forma de rótulos tienen la firma del mismo autor: 'Kowa'. Asimismo, el 'Cantu los días fuxíos' de Adolfo Manzano lleva largo tiempo sin uno de sus platos de mármol en la senda del Cervigón.

Así las cosas, Francisco Fresno plantea la necesidad de que el Ayuntamiento de Gijón «realice una reflexión responsable sobre esta desidia respecto al arte público» y, en el marco de la misma, «más allá de la mala imagen de la ciudad», considerar si dicho arte público, seña de identidad de la villa de Jovellanos, «vale menos en los espacios abiertos que en los museos». Se pregunta en este sentido «qué no se consentiría en un museo y cómo se obraría en caso de vandalismo».

Supervisión «en 15 días»

Xixón Sí Puede se hizo ayer eco de esta queja y presentó un ruego en la comisión de Bienestar Social, Cultura, Cooperación y Educación para pedir un plan de mantenimiento de las obras escultóricas al aire libre de Gijón. Su portavoz, Mario Suárez, consideró el estado de abandono actual como «un claro síntoma de dejadez y desinterés» y planteó la necesidad de una supervisión de todo este patrimonio «en el plazo de 15 días» con vistas a subsanar todas aquellas deficiencias que se detecten.