El Comercio

El PP quiere forzar al gobierno a que negocie todos los impuestos

  • Plantea una proposición para evitar que las ordenanzas fiscales donde no haya cambios entren en prórroga automática

El concejal Pablo González anunció ayer la presentación de una proposición normativa para evitar la prórroga automática de las ordenanzas fiscales donde no exista una propuesta de modificación por parte del gobierno municipal. El edil del PP recordó que desde 2008, a diferencia de lo que ocurre en otros ayuntamientos, en el debate sobre ordenanzas fiscales solo se someten a debate aquellas que presenten cambios con respecto al ejercicio anterior. Los grupos de oposición, de hecho, solo pueden presentar enmiendas sobre los artículos que hayan variado. Si la propuesta plenaria sale adelante, cada año deberán presentarse al escrutinio de la Corporación todos los impuestos, tasas y precios públicos, para que cada grupo haga sus aportaciones. «¿Cómo es posible que podamos debatir en el Pleno sobre los programas de gasto pero no sobre una medida que implica que cada año salgan de los bolsillos de los gijoneses 130 millones de euros?».

El próximo martes, la junta de gobierno aprobará su propuesta de modificación de las ordenanzas fiscales para 2017, un documento con pocos cambios pero que incluye impuestos como el de plusvalía. Aunque la variación en este tributo se limita a cuestiones menores, el gobierno municipal asegura que la intención es, precisamente, que la oposición pueda presentar enmiendas al mismo de acuerdo a lo aprobado en el último Pleno, donde se abogó por no cobrarlo cuando no se haya producido un incremento de valor del bien. «Los técnicos dicen que eso no es posible», mantiene Hacienda. Un cambio destacado es el de la ordenanza general de gestión y recaudación, que dará más facilidades para el aplazamiento y fraccionamiento de pagos.