El Comercio

La CNT denuncia una agresión a dos afiliados con un destornillador

Héctor González, en el centro, junto a compañeros de la CNT.
Héctor González, en el centro, junto a compañeros de la CNT. / E. C.
  • El sindicato relaciona lo ocurrido con la campaña que mantiene desde hace semanas contra una cafetería de Nuevo Gijón

La Confederación Nacional de Trabajadores (CNT) denunció ayer una agresión con un destornillador a dos miembros del sindicato en Gijón, entre ellos su secretario de Organización a nivel local, Héctor González. Relaciona lo ocurrido con la campaña que mantiene desde hace semanas contra una cafetería de Nuevo Gijón por las condiciones laborales de sus trabajadores.

Según explicó González, el viernes por la mañana vio en la calle Llanes cómo una persona arrancaba con un destornillador varios de los carteles que la CNT había colocado en la calle incitando al boicot hacia ese establecimiento. Asegura que cuando se acercó a recriminarle su acción se inició una discusión y un forcejeo durante el cual esa persona, trabajador de la cafetería, «me propinó un puñetazo, me clavó el destornillador en el hombro e intentó clavármelo varias veces más». Un compañero del sindicato que trató de mediar «sufrió un corte en la mano». Ambos fueron atendidos en el Centro de Salud de Laviada.

«Lo grave es que no se trata de una reyerta personal, sino que se enmarca en un conflicto sindical iniciado tras las quejas de dos trabajadores que estaban sin contrato, con turnos que llegaban a las 70 horas semanales, sin alta en la seguridad social, sin tiempo libre y sufriendo un trato vejatorio». En las últimas semanas la CNT ha realizado varias concentraciones frente al establecimiento y asegura que «no es una agresión aislada». El sindicato denuncia incluso «intentos de atropello frente a la Policía Local, sin que los agentes hicieran nada». González lamentó «que la patronal recurra a prácticas de intimidación más propias del siglo XIX».

El propietario de la cafetería, Javier Pérez, asegura que «no he mandado a nadie quitar carteles» y explica que su empleado actuó por iniciativa propia «porque está a gusto aquí y no veía bien este boicot». Según su versión, miembros de la CNT «fueron por detrás y le pegaron un bombazo que le tiró al suelo. Al caer, el destornillador le dio en un brazo a uno de los que le pegaron a él, a su hermana y a una amiga que iba con ellos». Pérez señala que todos sus empleados «cobran y están asegurados. No obligo a nadie a trabajar. Quien está contento se queda. Y si no, se va a otro sitio». Considera la campaña de la CNT «una extorsión» y asegura que su volumen de negocio se está resintiendo casi en un 20%.