El Comercio

Luis Ardura muestra un depósito de agua de lluvia en su casa, ubicada en el barrio de El Monte, en Lavandera, el pasado enero .
Luis Ardura muestra un depósito de agua de lluvia en su casa, ubicada en el barrio de El Monte, en Lavandera, el pasado enero . / J. PAÑEDA

«Hasta en las favelas tienen agua corriente»

  • Lavandera, Fano y Caldones se sienten «engañados» al no comenzar las obras prometidas por la EMA

«Engañados». Así es como se sienten los vecinos de Lavandera, Fano y Caldones que a día de hoy siguen sin tener agua corriente en sus casas y a quienes se les prometió, ya en febrero, que las obras que pongan solución a su falta de suministro comenzarían el pasado mes de septiembre. «Tenemos un documento firmado por la alcaldesa, Carmen Moriyón, y por el anterior gerente de la Empresa Municipal de Aguas (EMA), Pablo Álvarez Cachero, en el que se comprometen a iniciar los trabajos en septiembre, pero aquí no se hizo nada», explicaba ayer a EL COMERCIO uno de los afectados por la falta de agua corriente, Luis Ardura.

El problema, indica, afecta a unas 140 viviendas repartidas entre las parroquias gijonesas de Lavandera, Fano y Caldones, pero también en la sierense Muñó. «Parece mentira que en pleno siglo XXI estemos todavía teniendo que bajar a los aljibes a coger agua para los animales y tirar nosotros con garrafas compradas en el supermercado o rellenadas en fuentes situadas a varios kilómetros de casa, pues en las más cercanas el agua ni siquiera es potable», lamenta Ardura. Muchos de ellos disponen también de depósitos de agua de lluvia que, dada la escasez de precipitaciones registrada en la zona desde el pasado mes de junio, de poco les sirvieron este verano.

Ardura, quien hace las veces de portavoz de los vecinos que todavía tienen fuerzas para seguir peleando por una reivindicación que ya peina canas, mantuvo recientemente dos reuniones con el nuevo gerente de la EMA, Vidal Gago, aunque «sin un resultado satisfactorio», lamenta. «No le veo muy interesado en solucionar nuestro problema y en la empresa aluden al cambio de gerente para justificar el retraso en el inicio de las obras. Sin embargo, a nosotros no nos sirve esa excusa, pues sabemos que el proyecto para la construcción de un depósito en el pico San Martín está redactado desde hace tiempo», apunta.

Movilizaciones

Ardura critica también que la comisión de trabajo creada tras la reunión mantenida por la EMA y los afectados el pasado 17 de febrero, «no ayuda mucho». Está compuesta por vecinos y técnicos de la empresa y en teoría debería servir para que los primeros estén informados acerca de los pasos que se van dando. «No hacen nada. Ya dijimos que estamos dispuestos a pagar la parte que nos toca para disponer de traídas de agua, pero ni así. Es que hasta en la favelas de Brasil disponen de agua corriente, esto es una vergüenza», asevera.

La indignación de estos vecinos es tal que ya se están planteando iniciar movilizaciones para presionar al Ayuntamiento y a la EMA a la hora de agilizar el proceso de suministro de agua en la zona.