El Comercio

«No podemos bajar la guardia»

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Autoridades y mandos de la Policía Nacional posan con los premiados al término del acto de entrega de las medallas. / DANIEL MORA

  • El comisario pide «compromiso» a los policías para mantener los niveles de seguridad

  • «Nos hemos tenido que adaptar a la reducción de la plantilla, pero seguimos siendo una de las ciudades más seguras de España», dijo en la fiesta del patrón

La merma de efectivos es inversamente proporcional a su entrega al trabajo. Tienen que hacer más con menos, por lo que el reconocimiento público de su labor tiene incluso más valor. «Nos hemos tenido que adaptar a la situación de ver notablemente reducida la plantilla en los últimos años, pero aún así hemos conseguido mantener, e incluso, reducir en la ciudad los índices de criminalidad. Debemos estar orgullosos y seguir mejorando cada día». El discurso del comisario de la Policía Nacional, Dámaso Colunga, durante el acto de celebración de los Santos Ángeles Custodios, patrón del Cuerpo, fue especialmente emotivo. De una parte, por pronunciarlo tan solo dos días después de que una grave indisposición sufrida durante la jura de bandera civil le obligase a permanecer varias horas en el hospital de Cabueñes -«estoy bien, espero estar aquí por muy años más, si la Dirección así lo estima, claro», dijo- y de otra, por tener lugar un año en el que la tasa de reposición de personal es mínima. De las 18 bajas (doce jubilaciones, cinco prejubilados y un fallecido) solo ha podido ser cubierto un puesto. Tuvo, además, un especial recuerdo para Ricardo Usategui Iglesias, agente del grupo de Hurtos que murió de forma repentina en pasado mes de junio a los 57 años.

«La tasa de criminalidad es de 24,4 delitos por cada mil habitantes, lo que supone casi veinte puntos por debajo de la media nacional. Gijón sigue siendo una de las ciudades más seguras de España, pero no podemos bajar la guardia, hay que seguir trabajando para que los ciudadanos no sufran una merma en la seguridad, para eso hay que ir adaptando la plantilla a la situación que nos encontramos», explicó Colunga, quien puntualizó que en el último año se han reducido los delitos graves, los relativos a violencia de género y las agresiones sexuales. Por el contrario, han aumentado las actas por consumo y tenencia de sustancias estupefacientes en la vía pública y establecimientos pública.

Veinte cruces blancas

Durante la ceremonia, que tuvo lugar en la Colegiata San Juan Bautista, se entregaron veinte condecoraciones al mérito policial con distintivo blanco a otros tantos funcionarios de la Comisaría gijonesa, entre ellos Ramón Ángel Bustillo, jefe de la Brigada de Información, e Ignacio Javier Martínez Pinsón, jefe de la Unidad de Delincuencia Especializada y Violenta (UDEV).

Fueron también homenajeados los doce policías que se jubilan a lo largo de este año después de toda una vida de entrega a su profesión. El ya exjefe de la Comisaría de El Coto, el inspector jefe jefe Ricardo Lorenzo Pérez, fue uno de los más felicitados por sus compañeros.

Al acto oficial asistieron los familiares de los condecorados, así como buena parte de la plantilla de la Policía Nacional de Gijón y representantes de otros cuerpos y fuerzas de seguridad, como Francisco Javier Puerta, jefe de la Comandancia de la Guardia Civil de Gijón, y Alejandro Martínez Gallo, jefe de la Policía Local. Estuvieron también presentes la fiscal jefe de Gijón, Rosa Álvarez; el presidente de la Sección Octava de la Audiencia Provincial, Bernardo Donapetry; representantes de Cabo Noval, concejales del Ayuntamiento; el director de EL COMERCIO, Marcelino Gutiérrez, y el decano del Colegio de Abogados, Sergio Herrero, entre otros. Durante su intervención la alcaldesa agradeció a los policías su trabajo para «contribuir a hacer de Gijón una ciudad de excepción en materia de seguridad en este mundo desarrollado».