El Comercio

Vuelve a aparecer carne con alfileres, ahora en un parque de Nuevo Gijón

En la radiografía se pueden ver tres alfileres en el cuerpo de 'Linda'.
En la radiografía se pueden ver tres alfileres en el cuerpo de 'Linda'. / E. C.
  • «Se está dando un mensaje de impunidad a quienes cometen estos actos y un día habrá una desgracia mayor», advierte Carlos Solares

Nuevo caso de violencia contra los animales en la ciudad. 'Linda', la perra de una vecina de Nuevo Gijón, María del Campo, tuvo que ser atendida en el Centro Veterinario Montevil el pasado domingo después de que ingiriese carne emponzoñada con alfileres mientras paseaba con sus dueños por un pequeño parque interior situado en la calle Tránsito de Monsacro. El animal se encuentra ahora mismo en tratamiento para intentar que expulse todos los alfileres. «Espero que funcione, pues 'Linda' hace ya 17 años y no sería nada bueno tener que someterla a una intervención quirúrgica», explicaba María a EL COMERCIO.

Ayer mismo, otro perro de la zona, 'Rayo', también ingirió trozos de carne con alfileres, aunque según confirmaron las radiografías que se le practicaron en la clínica veterinaria logró expulsarlos todos y está fuera de peligro. «Yo entiendo que haya gente a quien le moleste que algunos dueños de perros no recojan los excrementos, pero si ven algo así, deberían denunciar, no hacer una salvajada como esta, con la que al final pagan justos por pecadores», señaló María, quien ya presentó la pertinente denuncia ante la Policía.

'Linda', en su casa.

'Linda', en su casa. / E. C.

Como suele suceder con este tipo de casos, la noticia corrió como la pólvora en las redes sociales y fueron varios los vecinos de la zona que recordaron que no era la primera vez que sucedía algo similar en el barrio. «Ya son muchos los casos de los que tenemos conocimiento en los últimos años, pero las autoridades se niegan a entender que se trata de un problema de seguridad ciudadana», lamentó Carlos Solares, del colectivo Fauna Urbana, uno de los más activos en la defensa de los animales. De hecho, hace menos de un año Solares y sus compañeros elaboraron un protocolo que presentaron al concejal de Seguridad Ciudadana, Esteban Aparicio. «Se trata de un protocolo que ya se aplica en otras ciudades y que se activa en cuanto hay un caso como el del domingo en Nuevo Gijón. Un perro especialmente entrenado para ello, rastrea la zona en busca de más cebos», explica Solares. La iniciativa, relata, tuvo gran apoyo dentro y fuera de la ciudad e incluso la Asociación de Policías por la Defensa Animal se ofreció a enviar a agentes especializados a Gijón para formar al personal local. «Aquí contamos con una unidad canina en la Policía Local, así como una Policía Ambiental, que son idóneas para aplicar este protocolo, pero parece que evitar que los perros ingieran carne emponzoñada no entra dentro de las prioridades de nuestro gobierno. Lo que estamos haciendo es dar un mensaje de impunidad a quienes cometen estos actos violentos y olvidamos que en esos mismos parques también juegan niños pequeños. Un día habrá que lamentar una desgracia mayor», advirtió Solares.

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