El Comercio

Asturias teme que un reparto de cuota del bonito le afecte como el de la xarda

El patrón del 'Itxas Lagunak' y un empleado de la rula posan con los últimos bonitos del año.
El patrón del 'Itxas Lagunak' y un empleado de la rula posan con los últimos bonitos del año. / E. C.
  • La costera de este año finalizó, por primera vez en la historia por cierre del caladero, con una última subasta de 7.000 kilos en la rula de Gijón

Los pescadores asturianos temen que se reproduzca un problema similar al que afecta a la distribución de las cuotas de xarda si el cierre de la pesquería de bonito este año para no llegar al cupo establecido, por primera vez en la historia, lleva también a repartir por comunidades autónomas los derechos de pesca de bonito del norte, según manifestó a EL COMERCIO el presidente de la Federación de Cofradías de Pescadores del Principado de Asturias, Dimas García.

Esa posibilidad está siendo comentada ya en una reunión de representantes del sector pesquero a la que Dimas García asiste en Santa Cruz de Tenerife y, al parecer, alguna región ha manifestado buena disposición al respecto, obviamente con el objetivo de reservarse una buena tajada.

La flota pesquera asturiana que tradicionalmente participa en la costera del bonito utiliza arte de cacea, que proporciona menos capturas que las embarcaciones que usan cebo vivo, así que podría suceder que la cuota que se asignase resulte escasa para el presente e inamovible con vistas al futuro.

Hasta este año, los barcos decidían libremente si participaban o no en cada costera, así como los días que permanecían en la misma. Por primera vez en la historia, este año se produjo un cierre del caladero, por resolución administrativa del Gobierno de España, para no superar la cuota asignada a nuestro país por Europa.

Si se produce un reparto por regiones, como ocurrió con la xarda, los criterios de distribución que se apliquen pueden favorecer o perjudicar, pero no hace falta más que recordar que en Gijón un solo barco participa habitualmente en la costera para imaginar la cuantía que podría tener el Principado, circunstancia que por sí sola justifica el temor de los pescadores.

De momento, la costera 2016 está cerrada desde las cero horas de ayer, pero el final al unísono no provocó la saturación del mercado que cabría suponer al entrar necesariamente a la vez todos los barcos que permanecían en la campaña.

Tampoco los precios bajaron en los últimos días y se correspondieron más con la buena calidad del pescado que con los últimos coletazos de la costera, ya que en algunos casos la cotización llegó a los cinco euros por kilo. Las conserveras protagonizaron las subastas al estar necesitadas de materia prima y sabedoras de que a partir de ahora no podrán efectuar más compras, salvo a través de los comercializadores que hayan decidido crear un pequeño stock para abastecer en los próximos días el mercado para consumo en fresco, cosa que no tendría mucho sentido en el caso de las fábricas. Lo que está fuera de duda es que todavía puede haber bonito del norte capturado por la flota artesanal española y tan fresco como en julio o agosto, ya que las últimas mareas fueron cortas y las piezas apenas tuvieron nevera.