El Comercio

Emprender en tres dimensiones tiene premio

Profesores y alumnos del curso de impresión 3D de Bee a Doer.
Profesores y alumnos del curso de impresión 3D de Bee a Doer. / E. C.
  • Cotec, Deloitte y la Real Academia de Ingeniería reconocen la innovación educativa de Bee a Doer

  • De esta iniciativa surgió el título en impresión 3D creativa cuyo trabajo final consiste en crear una empresa y que se imparte en la Escuela Politécnica

Que tus alumnos se impliquen de tal manera en sus proyectos que sean ellos quienes demanden subir el ritmo e intensidad de las clases y que una vez presentado su trabajo final continúen dedicándole gran parte de su tiempo en el laboratorio desde primera hora de la mañana, no es fácil. Sin embargo, los responsables del título propio 'Experto en impresión 3D creativa' de la Universidad de Oviedo, con Ramón Rubio al frente, lo han conseguido. Los seis estudiantes que participaron en la primera edición del curso no solo aprendieron a dominar las técnicas de diseño y fabricación aditiva, sino que adquirieron las competencias necesarias para defender y promocionar sus trabajos en un mercado cada vez más competitivo.

La novedosa combinación de formación y emprendimiento les ha servido a Rubio y sus compañeros de Bee a Doer, iniciativa impulsora del título, hacerse con el Premio Generacción que desde hace cinco años convocan la Fundación Cotec, la empresa Deloitte y la Real Academia de Ingeniería en la categoría de Innovación Educativa. «Fue toda una sorpresa, la verdad, pues fueron cerca de 120 las iniciativas que se presentaron, entre las que había muchas muy buenas», reconocía Ramón Rubio ayer a este diario. La importancia del premio, que no conlleva dotación económica, «es el reconocimiento que supone, pues todas las entidades que lo convocan tienen un gran prestigio. Nos sentimos muy orgullosos», aseveró. La entrega de premios tendrá lugar en febrero de 2017 en Madrid.

Tablas de surf

Desde la iniciativa Bee a Doer, que pretende promover una forma diferente de impartir formación superior, recalcan que es el hecho de «aprender emprendiendo» lo que tanto engancha a los jóvenes. No en vano, el trabajo final del curso consiste en que cada alumno -de forma individual o en grupo- cree su propia empresa innovadora. Del curso 2015-2016 surgieron cuatro: Dsert, que ofrece la posibilidad de diseñar quillas de tablas de surf económicas y completamente personalizadas; Hubern, que utiliza la impresión 3D para elaborar punteros de gaita asturiana; Treferee, que permite diseñar y elaborar silbatos de árbitro adaptados a la necesidad de cada cliente y Third Step, que va un paso más allá y permite complementar y ampliar las posibilidades que ofrece la fabricación aditiva.

Es tal la implicación de los alumnos con sus respectivos proyectos que todos ellos siguen en marcha hoy, casi cinco meses después de que finalizase el curso. La segunda edición del título, que arrancó ayer mismo en la Escuela Politécnica de Ingeniería, cuenta con diez alumnos, cuatro más que en su estreno.