El Comercio

Fernando González posa en su gimnasio.
Fernando González posa en su gimnasio. / JORGE PETEIRO

«Se está industrializando el deporte. Vamos camino del gimnasio tipo Ikea»

  • «No cierro las puertas a nadie. Me cuesta mucho trabajo mantener una clientela con los precios tirados y me tengo que pasar el día currando»

  • Fernando González. Propietario del gimnasio 'Charly'

Fernando González Busto lleva casi 30 años al frente del gimnasio Charly, en la calle de Marqués de Casa Valdés. Todo un referente de la práctica de deporte en Gijón, el pasado mes de septiembre el negocio se vio salpicado por una operación contra el tráfico de anabolizantes. La Policía registró las instalaciones para inspeccionar la taquilla de un socio -que resultó detenido fuera del gimnasio- y la zona de oficinas.

¿Cómo se encuentra?

Intentando sobrellevar una situación que me es completamente ajena y me ha salpicado sin comerlo ni beberlo. Ni he estado detenido ni han encontrado nada en mi gimnasio. La Policía venía con una orden judicial para inspeccionar una taquilla en concreto y también miraron en la trastienda por si él hubiese podido ocultar algo allí.

¿Se considera perjudicado?

Llevo treinta años en este negocio y tengo una clientela fiel que me conoce y me apoya. Mi filosofía en cuanto a la vida y al entrenamiento va por el camino de lo natural. Estudié naturopatía, terapias biológicas, hago meditación, yoga... Me gusta la vida sana, el entrenamiento de una forma natural, intento envejecer de una forma sana y hago hincapié en la necesidad de llevar una alimentación sana. Voy por el camino alternativo de lo que es la salud, no tengo que ver con esa trama ni mucho menos.

¿Qué opina del consumo de anabolizantes?

Estoy en contra. Es más, si me entero que en mi gimnasio alguien está haciendo un trapicheo, el primero en echarlo sería yo. Es una sustancia prohibida e ilegal y yo lo que quiero es vivir de esto, de mi negocio. Sería echar piedras contra mi propio tejado. Llevo 40 años en esto y quiero seguir haciéndolo hasta que me jubile, sería tonto si ahora lo tirase todo a la borda.

¿Usted tenía sospechas de que algún cliente se pudiera estar 'clicando'?

No puedo cerrar las puertas a nadie. Y si entre esas personas que entran hay a quien le gusta el culturismo, yo no voy a estigmatizarlas porque es un deporte que está ahí fuera, en la calle. De mí no va a partir nunca decir: 'oye, toma esto o toma lo otro', porque yo no lo comparto y persigo que esas cosas sucedan. Pero no puedo estar vigilando a mis socios todo el día. Me cuesta mucho mantener una clientela con los precios tirados del sector y me tengo que pasar el día currando. Hasta 14 horas al día como buen autónomo y no puedo estar todo el día vigilando a los clientes.

¿Cómo está el sector con la proliferación de los gimnasios 'low cost'?

Mal. Estamos ante una competencia súper desleal. A mí no molesta que haya 300 gimnasios en Gijón, pero me molestan sobre todo esos 'low cost' que se ofertan por 19 euros al mes y solo aportan las instalaciones, no aportan ningún tipo de conocimiento, nadie está contigo orientándote... Yo lo que ofrezco a mi clientela es mi conocimiento de 40 años de experiencia. Cuando la gente entra en mi gimnasio para mí es una celebración por que alguien quiera que yo le acompañe, que le haga las dietas, le estimule al cambio de vida...

¿Cómo se ha tomado la clientela el registro policial?

Hay una clientela que lleva muchísimos años conmigo y esa sí que conoce mis métodos y sabe que mi estilo de vida y de filosofía, repito, no va por ahí. Pero hay otros que nuevos que ahora han asociado el gimnasio 'Charly' con la trama esta y tienen sus reticencias a venir. Quiero repetir que yo no estoy metido en nada.

¿Su negocio había sido registrado con anterioridad?

Nunca jamás me había visto salpicado con un tema de estos. Jamás.

¿Entrena a culturistas?

Este año presenté a dos chicos completamente naturales entrenados aquí, sin usar ningún tipo de suplementación extraña. Pero estoy desvinculado de este circuito, llevo veinte años sin patrocinar una competición de culturismo.

¿Pueden llegar a los mismos niveles de los competidores que sí consumen sustancias?

Hay que hilar mucho más fino en los entrenamientos. Ahí arriba se nota que hay una distinción. Lo que significa es que para poder hacer eso hay que tener una base de experiencia muy grande para presentar a deportistas sin suplementación. Lo que está claro es que el culturista tiene derecho a hacer lo que está haciendo, si él quiere estar así no se lo puede prohibir nadie.

Pero es ilegal e insalubre.

Fumar tampoco es sano y se están muriendo seis millones de personas al año por el tabaco.

De unos años para aquí da la impresión de que hay más concienciación por la práctica de deporte y por llevar una vida sana.

Sí, pero se está industrializando el deporte, vamos camino del gimnasio tipo Ikea. Ahora lo que se lleva es el 'crossfit', el 'farinato'... No dejo de preguntarme a qué se debe este fenómeno de que la gente le gusta meterse en una nave a levantar sacos... estamos trabajando un cuerpo para el consumo pero a nivel industrial, como para ofertar una mano de obra más fuerte que nunca. Como no hay trabajo se hace del cuerpo algo vendible y nos estamos olvidando de lo prioritario, que es sentirse sano. El único vehículo que tenemos en la vida es nuestro cuerpo, si tú lo cuidas, él lo cuida.

¿En su gimnasio hay otra filosofía?

Predico un camino a largo plazo, no es decir 'voy a ir al gimnasio por tener unos abdominales marcados o el brazo más grande de Gijón'... El músculo más importante es uno que no se ve: la salud. Conmigo están envejeciendo muchos clientes de años y me doy cuenta de que el deporte nos está haciendo una vejez mucho más saludable. Tengo a gente de ochenta y pico años entrenando a diario y gente que llega muy mal en silla de ruedas y al cabo de los meses sale andando.

¿Sigue creyendo en lo que predica pese a dificultades que surjan en el camino?

Tengo la conciencia súper tranquila. Soy la anticausa de todo esto, es como poner a San Agustín entre los herejes.