El Comercio

Publicistas juzgan desmedida la acción del Instituto Asturiano de la Mujer contra Cubiella

  • «Se ha formado más revuelo con la petición de retirada que dejando el cartel», reflexionan los profesionales

Ni el trasero de Jennifer López ni el de Kim Kardashian han levantado tanta polvareda como el que aparece en el celebérrimo cartel de Cubiella Informática. Al menos, en el ámbito local. El debate sobre la conveniencia de retirar o no la imagen del escaparate, que ocupa desde hace dos décadas, se ha extendido a casi todos los rincones del municipio. Unos respaldan la postura del Instituto Asturiano de la Mujer, que solicita al propietario del negocio, ubicado en el barrio de El Carmen, que quite el cartel por incumplir la Ley de Igualdad, ya que «utiliza el cuerpo de la mujer para vender fotocopias».

Así lo aseveró la directora del organismo público, Almudena Cueto, opinión que respalda el informe jurídico elaborado por el Observatorio de la Publicidad e Información no Sexista -dependiente del Instituto Asturiano de la Mujer- y se envió a Miguel Cubiella. El gerente del establecimiento de reprografía, por su parte, ha recibido el apoyo de numerosos ciudadanos a través de diversas vías. Incluso, hay algunos que se han fotografiado con un cartel que reza 'Yo apoyo el culo de Cubiella' y han difundido la imagen en las redes sociales.

También existen opiniones diferentes entre los publicistas, aunque sí coinciden en que la reacción del Instituto Asturiano de la Mujer es desmedida. «No comparto esta idea porque se trata de una imagen saludable y agradable», señaló el gerente de la agencia de publicidad Cares, Chema Camacho. «No implica nada que pueda ofender», añadió. Por su parte, el director general de Eteria, Álvaro Villanueva, consideró que se trata de «una publicación de mucho tiempo y no tiene sentido esta polémica; se ha formado más revuelo con la petición que dejando el cartel en su sitio». En cambio, la directora de Bittia, Carmen Alonso, subrayó que, «analizando el anuncio en profundidad y con la ley en la mano, es ilegal». La justificación es que «utiliza el cuerpo como un objeto y nada tiene que ver con el servicio que se está ofreciendo».

Ser rigurosos

No obstante, Alonso aseguró que la presencia de dicho cartel en el escaparate de Cubiella no le molesta «en absoluto». Los tres profesionales de la publicidad coincidieron en la necesidad de ser rigurosos a la hora de elegir las imágenes que ilustran un anuncio. «No me ha tocado nunca una campaña que influyera en la sensibilidad de la gente, pero es verdad que tenemos mucho cuidado», apuntó Camacho. En este sentido, Alonso destacó que «la creatividad debe ser, ante todo, legal y luego cumplir con los requisitos del buen gusto y las buenas prácticas». El gerente de Cubiella ya ha dicho que no piensa quitar el cartel a menos que haya «justificaciones legales» que así lo indiquen.

«Nosotros hemos cumplido con nuestras competencias: recibimos la denuncia, la estudiamos e hicimos una recomendación», señaló Almudena Cueto ante la postura enrocada de Cubiella. «A mí me gustaría que lo retirara», añadió. Este caso ha provocado un gran revuelo, ya que se trata de una imagen que lleva veinte años a la vista de los ciudadanos. Pero no es, ni mucho menos, la primera denuncia similar que recibe el observatorio. De hecho, ha tramitado una veintena desde su puesta en marcha, es decir, en los últimos tres años.