El Comercio

Fachada principal del antiguo Teatro Arango, que mantiene el logo de la clausurada clínica.
Fachada principal del antiguo Teatro Arango, que mantiene el logo de la clausurada clínica. / JOAQUÍN PAÑEDA

El Arango no reabrirá como teatro

  • Los propietarios afirman que el ciclo de funciones de la Fundación Princesa «es algo esporádico»

  • La comunidad de bienes del coliseo pide una renta de 10.000 euros al mes y negocia con gimnasios, grandes cadenas de ropa y firmas de electrónica y electrodomésticos

Los propietarios del teatro Arango descartan que el coliseo gijonés vuelva a formar parte del circuito cultural de la ciudad después del ciclo de representaciones que tendrá lugar allí esta semana, con pases el jueves y el viernes, que forma parte de las actividades culturales previos a la entrega de los Premios Princesa de Asturias. «Es algo absolutamente puntual y esporádico», asegura un portavoz de las familias propietarias, que destaca que el edificio catalogado cambió de uso cuando se instaló allí hace más de una década Corporación Dermoestética y que a día de hoy sigue siendo un local comercial.

«A la Fundación Princesa de Asturias no se les ha alquilado un teatro, se les ha alquilado un local donde van a representar unas obras teatrales», explica en relación al ciclo dramático titulado 'Ser o no ser Espert' que ofrecerá esta semana una versión reducida de 'Hamlet', dirigida por Margarita García Llano, sobre las tablas del Arango con una aforo limitado para 200 personas. Unos pases que servirán para homenajear en Gijón a la acriz, directora y productora Nuria Espert, premio Princesa de las Artes.

«De lo que era el teatro queda poco más que la fachada, como sucede con los cines Robledo y María Cristina. En su interior es un hall vacío, llano. No hay palcos, ni butacas, ni escenario», enumera, confirmando que la Fundación Princesa tendrá que adecuar el interior y traer de fuera atrezzo y mobiliario para devolver la actividad cultural y escénica al Arango.

«No decimos no a nada, pero dar contenido cultural a ese espacio todo el año y sacarle rentabilidad en una ciudad como Gijón es muy difícil». El portavoz de los propietarios asegura que se mantienen negociaciones con gimnasios, grandes cadenas de ropa, firmas de artículos deportivos, de electrodomésticos e informática y electrónica en general.

Elevada contribución

La renta comercial con la que el Arango está en el mercado es de 10.000 euros al mes, ya que se encuentra en la calle la Merced, una de las zonas comerciales con mayor proyección, pese a que no tiene la alta cotización de vías como Corrida o Tomás Zarracina. Los propietarios aseguran que pagan más de 10.000 euros en concepto de IBI y que su deseo es cerrar un acuerdo de arrendamiento lo antes posible para que el emblemático edificio vuelva a tener uso comecial.

En abril de 2015 trascendió el interés de Forum Sport, la firma vasca de venta de material deportivo, por adecuar el espacio en planta del coliseo y el anfiteatro a su modelo de tienda urbana, conservando todos los elementos que en su momento Patrimonio del Principado obligó a preservar a los últimos arrendatarios: Corporación Dermoestética. Su idea además era crear 20 nuevos empleos con la apertura de este centro comercial deportivo. Al final el proyecto de Forum no llegó a cuajar por el importante rechazo que generó entre comercios locales y colectivos de autónomos y por la falta de espacio en planta baja para esa concreta implantación que se pretendía.

Interior del Arango en un vídeo promocional de la Fundación.

Interior del Arango en un vídeo promocional de la Fundación.

El céntrico teatro es propiedad de una comunidad de bienes entre cuyos socios están las familias Cuesta y Arango. Los primeros están vinculados al mundo de la construcción y los segundos al espectáculo, principalmente cinematográfico, ya que fueron los responsables del antiguo circuito Arango, que tenía en explotación varios cines en Asturias y Castilla y León.

El interior del inmueble está impecable, tal y como lo dejó la clínica estética que, en su momento, para abrir su centro en Gijón en 2006, se gastó dos millones de euros en la reforma interior del teatro, incluida cubierta, fachada y restauración de elementos catalogados.

El teatro Arango es una obra del arquitecto Manuel del Busto promovida por Constantino Fernández Arango. Se inauguró en 1951 y fue el último gran cine gijonés que cerró sus puertas. Fue en 1999 con la proyección de 'Astérix contra el imperio del César'. En 2005 se sometió a una reforma integral para adaptarse como clínica estética.

Antón Caamaño, de la Plataforma Cultura para el Arango, asegura que recibió con «sorpresa» la noticia de la reapertura del Arango para el homenaje a Espert. «Está totalmente desfigurado por dentro, pero seguimos defendiendo que es un espacio quese debe recuperar para la cultura. Es una inversión necesaria que a largo plazo se va a amortizar», sostiene Caamaño, que añade que «en Gijón no hay un espacio de tamaño medio en el centro para albergar actividad cultural». El argumento de la cercanía del Teatro Jovellanos no es óbice para él: «En Oviedo el Filarmónica y el Campoamor están al lado y cada uno tiene su propia programación».