El Comercio

Siete ideas con futuro prometedor

Los finalistas al certamen, durante la presentación de sus proyectos el pasado jueves.
Los finalistas al certamen, durante la presentación de sus proyectos el pasado jueves. / PALOMA UCHA
  • Alumnos de la EPI desarrollarán sus proyectos junto con empresas industriales

  • Entre las propuestas escogidas destaca un bastón electrónico para enfermos de Parkinson y varias aplicaciones para la optimización de drones

Siete alumnos podrán hacer de su trabajo de fin de grado una oportunidad. La Escuela Politécnica ha anunciado a los galardonados del programa 'Tengo una idea', que pone en contacto a chicos y chicas en la recta final de sus estudios con distintas empresas del sector de la ingeniería.

«Yo tenía pensado realizar un máster, ya que si no la titulación se queda coja. Pero si puedo aunarlo con unas prácticas en empresa, mucho mejor», sintetiza Ana Fernández, que dedicó su trabajo final de Telecomunicaciones a crear una aplicación de tecnología RFID que ayuda a monitorizar los vehículos y su velocidad. La ayuda de 1.500 euros servirá para que elabore, de manera conjunta con Thyssenkrupp, un prototipo del producto y un plan de empresa. «Creía que iban a darnos la respuesta el viernes y nos avisaron antes de tiempo. Es una gran alegría ya que da un empujón importante a la futura comercialización de las ideas», explica.

Entre las ideas que ya empiezan a tomar forma se encuentran dispositivos que controlan el motor de los drones, programas de fotografía de alta calidad a objetos pequeños o un bastón que ayuda a enfermos de Parkinson a salir de situaciones de bloqueo. «Además de apoyarles en ese tipo de situaciones incorporará un localizador para que los familiares puedan conocer a través de una aplicación móvil su paradero en todo momento», explica Cristóbal García, un estudiante gallego que actualmente cursa un máster en Ingeniería Industrial. «Me parece una oportunidad para que la gente saque adelante sus proyectos y, sobre todo, lo haga en el país donde ha estudiado. En definitiva, siempre me parece positivo que la escuela y la empresa vayan de la mano», concluye.

En el futuro, más proyectos

Debido a la novedad que supone el certamen, que este año celebra su primera edición, muchos de los premiados echan en falta más promoción y más proyectos presentados, ya que apenas 14 llegaron a la preselección del pasado jueves. «Fue un poco apresurado, ya que solo tuvimos dos semanas para armar el proyecto y exponerlo ante los representantes de las empresas. Es un buen comienzo pero tiene que madurar», sostiene Guillermo Álvarez, que estudió Ingeniería Informática en la EPI.

Su proyecto, que estará supervisado por dos empresas del Parque Científico Tecnológico -Intermark y Vice&ILP-, servirá para crear un servicio de «alto valor añadido» para las instituciones que gestionan drones. En concreto, su idea es crear un plan de vuelo automatizado para que el aparato pueda volar automáticamente y así realizar servicios de mantenimiento en playas, carreteras y cualquier servicio de seguridad ciudadana que así lo necesite. «Estas propuestas son muy útiles para que tu trabajo fin de grado no quede abandonado y sin interés para la sociedad. Las empresas, además, te ayudan a conocer los problemas del mercado y del día a día del trabajo que ejercerás», sintetiza.

El proyecto de Antonio Lamas se gestó conjuntamente con una compañera española y tres alumnos de intercambio procedentes de Escocia. «Nuestra idea es la de crear un robot que inspeccione o limpie las tuberías de instalaciones industriales. Con ello, se podrán hacer mapas y recorridos de las canalizaciones de ciudades antiguas», explica. Su participación en 'Tengo una idea', a su juicio, «resulta estimulante ya que te incita a tener una doble mentalidad. No solo te propones crear un proyecto perfecto sobre el papel, sino que al final lo tienes que llevar a cabo de la forma más profesional posible», concluye.