El Comercio

«Apostamos por el emprendimiento, queremos que los alumnos piensen»

Leví Pérez, asomado a la venta de su despacho, en Laboral Ciudad de la Cultura.
Leví Pérez, asomado a la venta de su despacho, en Laboral Ciudad de la Cultura. / JOAQUÍN PAÑEDA
  • Leví Pérez, Decano de la Facultad de Comercio, Turismo y Ciencias Sociales

  • «Solo me presenté yo a las elecciones, pero es ya una tradición en este decanato. El equipo es una continuidad de personas y retos»

Es uno de los mayores expertos españoles en economía del juego. Sus opiniones sobre la reglamentación de las apuestas 'on line' son casi ley. Tanto sabe que su nombramiento era una quiniela cantada. Leví Pérez (Oviedo, 1975) es ya el decano de la Facultad de Comercio, Turismo y Ciencias Sociales. En la que lleva veinte años y en la que era vicedecano de Calidad. Asegura que su equipo será continuista, no solo en persona, sino en retos. Y pasan por lograr la internalización de sus grados y en la vinculación total de empresa y Universidad.

Nombramiento claro el suyo.

Bueno, es tradición en este decanato. Hasta donde yo recuerdo, nunca se presentaron dos candidaturas. Aquí nunca ha habido peleas por el cargo. Era vicedecano con Eugenia Suárez y ahora he sido elegido.

¿Cuál será su primera medida?

El equipo es una continuidad de personas y retos. Se incorporan dos compañeros, pero el núcleo es el mismo. Nuestro objetivo es la proyección internacional del centro e incrementar la relación con las empresas. Queremos seguir por esa línea, así como crear más vínculos con el campus: con la EPI, con Marina Civil, con el Parque Tecnológico. Colaboramos ya con todos ellos en innovación y buscamos crecer en estudios de postgrado. Queremos impulsar los grupos de investigación.

¿Es posible?

El problema es que no tenemos sedes departamentales, pero investigación hay mucha en todas las áreas de esta Facultad. Tenemos investigaciones importantes en Trabajo Social, así como en Turismo.

Si carece de sedes departamentales, ¿cómo puede impulsar la investigación?

Disponemos de unas instalaciones inmejorables. Laboral Ciudad de la Cultura es un entorno fantástico para crear relaciones y para dar más visibilidad a lo que haces. Es una de las claves de la internacionalización.

¿Cómo?

Cada vez tenemos más movilidad. Anualmente, unos 80 alumnos se van a estudiar fuera y otros tantos vienen. Tenemos dobles titulaciones con la universidad de Budapest y tenemos una petición ahora de una holandesa. Estamos en trámites para lograrlo.

Unos estudiantes extranjeros que se encuentran sin residencia.

Sí, a todos les sorprende. Este campus necesita una residencia de forma urgente, pero si me pregunta por la ubicación, yo apostaría por otra.

¿Por cuál?

Aquí mismo, en la Laboral. Es un marco perfecto y hay sitio.

«Necesitamos personal»

¿Cuáles son sus peticiones al nuevo equipo rectoral?

Siempre lo mismo: más recursos.

¿Económicos o personales?

Económicos, por supuesto, pero también tenemos un claro déficit de personal en administración y servicios. Hay que tener en cuenta que casi llegamos a los 1.500 alumnos y, sin embargo, disponemos de cuatro personas para atender sus trámites.

¿Cuatro para 1.500?

Sí, antes había cinco, pero se jubiló una persona y su plaza no ha sido cubierta. Con cuatro en plantilla, a principios de curso estamos completamente saturados.

¿Cada vez tienen más demanda?

Sí, estamos muy contentos, pero nos crea problema con algunos grados. Por ejemplo, en el de Comercio y Marketing estamos desbordados. La matrícula crece y, este año, hemos llegado a una desviación de 30 alumnos por encima. El año que viene es posible que en este grado, el de Comercio y Marketing, hay que fijar 'números clausus'.

¿Por la calidad o por la salida?

Por el atractivo inherente del grado por lo que supone de innovación empresarial. Además, es uno de los pocos que tiene idiomas. La salida laboral no depende tanto de la titulación como del ambiente. Ahora mismo, la salida está igual de complicada para todos.

¿Algún consejo para los alumnos de segundo de Bachillerato?

Pues que la ventaja que tienen nuestros grados es que el primer año es común para todos, con lo que no hay ningún problema para cambiar. Lo que hay que tener claro una meta, como ocurre con Trabajo Social, que es un grado muy vocacional. Quien llega es porque lo siente.

Universidad y empresas

¿La crisis ha hecho a muchos abandonar su carrera vocacional y optar por otra con más salida?

Nunca hemos percibido esa relación. Creo que la crisis no ha influido en la decisión de los estudiantes.

Ustedes siempre han defendido la vinculación entre Universidad y empresas.

Tenemos una apuesta muy clara: en nuestros grados, las prácticas externas son obligatorias. No pasa en todos los centros. Además, tras comprobar el éxito de una asignatura que había en cuarto de Comercio y Marketing, la de creación de una empresa, la hemos convertido en transversal a todos los grados.

¿La salida al paro es el autoempleo?

En muchos casos, sí, consiste en crear una empresa, pero el emprendedor social también es el que, trabajando por cuenta ajena, el intraemprendedor, el que pone en marcha ideas de negocio. Nosotros apostamos por el emprendimiento porque queremos que los alumnos piensen, que tengan iniciativa.

¿En esta Facultad está la clave para convertir al turismo en el motor económico asturiano?

No soy experto, pero siempre hemos considerado que no es la demanda la que genera el turismo, sino una buena oferta.

De quinielas no hablamos...

(Risas) Hoy no procede.