El Comercio

Grafitis en 'Nordeste', de Joaquín Vaquero Turcios.
Grafitis en 'Nordeste', de Joaquín Vaquero Turcios. / DANIEL MORA

Cultura cree inviable instalar cámaras para proteger las esculturas

  • La concejala explica que el Ayuntamiento no adquirirá más obras para la vía pública en un futuro próximo porque «hay otras prioridades»

La sugerencia de los autores de esculturas dañadas para evitar atentados contra el patrimonio no podrá materializarse. La concejala de Educación y Cultura, Montserrat López, explicó que la colocación de cámaras de videovigilancia para persuadir a los vándalos es inviable desde el punto de vista económico. Explicó que estos dispositivos están instalados en los museos de la ciudad, pero la Fundación Municipal de Cultura no podría asumir el gasto de extenderlos a las 36 esculturas públicas de Gijón.

En este sentido, López aseguró que ya supone un esfuerzo grande «llegar a las actividades diarias de la fundación», por lo que acometer medidas de este tipo no es posible en estos momentos. Además, apuntó, existe la problemática añadida de las posibles interacciones con la Ley Orgánica de Protección de Datos. Para tratar de impedir que las obras de arte sean objeto de actos vandálicos, «es necesario hacer un esfuerzo en la educación», indicó la directora de la Fundación Municipal de Servicios Sociales, Raquel Huergo. Hay varias iniciativas de este tipo que se llevan a cabo desde este organismo, «destinadas a que los escolares trabajen con el arte urbano y el patrimonio que se encuentra alrededor de sus centros académicos», especificó.

Recurrir a restauradores

Las estrecheces que impone el presupuesto tampoco permitirán adquirir nuevas obras escultóricas para realzar los espacios al aire libre de la ciudad. «Hay otras prioridades», aseveró la concejala sobre la compra de patrimonio. Y es que, explicó, el mantenimiento de las esculturas existentes supone grandes desembolsos cuando es preciso recurrir a restauradores para enmendar desperfectos. No solo aquellas causadas por personas con un escaso sentido del civismo, sino también por los fenómenos meteorológicos. Como el intenso temporal que dañó, en febrero de 2014, las esculturas 'Homenaje a Galileo Galilei XV', de Amadeo Gabino, ubicada en el parque del Cabo de San Lorenzo, y 'Sin título', de la serie 'Equilibrios inestables' firmada por Herminio, que se puede contemplar en el parque de El Rinconín. Reparar la primera costó 30.000 euros, ya que fue necesario realizar por completo una de las dos estructuras semicirculares de acero corten que la integran. En la segunda escultura se invirtieron 12.000 euros.

Riesgos al limpiar

El control habitual de las obras artísticas lo realiza personal municipal. Principalmente, de la Empresa Municipal de Servicios de Medio Ambiente Urbano (Emulsa) y la Policía Local. Cuando detectan algún desperfecto, lo notifican a Cultura, que se encarga de valorar la situación. Según explicó Huergo, contactan con los artistas para informales de la situación, sobre todo cuando se trata de daños no percibidos con anterioridad.

En conjunto, se deciden la técnica y las herramientas más adecuadas para cada intervención. No obstante, la directora de la fundación advirtió de los riesgos que suponen algunas tareas. «No podemos limpiarlas, por ejemplo, una vez al mes porque sufren un gran deterioro», afirmó. Hay esculturas que están compuestas por materiales muy delicados, «como la piedra arenisca, que se va desgastando con facilidad», aclaró Huergo.