El Comercio

El futuro del bonito se debate hoy con rechazo asturiano al reparto de cuotas

Preparación de una subasta de bonito en Gijón.
Preparación de una subasta de bonito en Gijón. / DAMIÁN ARIENZA
  • Dimas García se opondrá a que España siga cambiando derechos de pesca de túnidos por pixín y merluza del Norte

Representantes de los pescadores y de la administración pesquera de las comunidades autónomas con intereses en las pesquerías de atún rojo y bonito del norte celebrarán hoy una reunión en Madrid, según dijo a EL COMERCIO el presidente de la Federación de Cofradías de Pescadores de Asturias, Dimas García. Todo apunta a que el citado encuentro, que tendrá a los túnidos como único objetivo de debate, será preparatoria de la prevista en noviembre de la Comisión Internacional para la Conservación del Atún Atlántico (Icatt).

Empiezan a sonar voces a favor de repartir por comunidades autónomas la cuota disponible cada año y, al parecer, Asturias no quiere ni oír hablar de ello. La razón es que cualquier baremo de asignación pasa por los históricos de descargas y está claro que la relevancia de Asturias en ese sentido es más bien pequeña. Hay que tener en cuenta que la flota bonitera asturiana utiliza mayoritariamente arte de cacea, que pesca menos que la de tanqueo, mayoritariamente vasca, pero empieza la campaña antes y quiere seguir haciéndolo sin más límite que la cuota nacional.

Hasta ahora convivían ambas artes sin conflicto, debido a que el TAC disponible era suficiente para todos, pero, si se aplica un reparto por regiones, es más que probable que Asturias resulte una vez más perjudicada. Cabe argumentar, a favor del reparto, que cada flota seguirá arreglándose con lo que pescaba hasta ahora, o a una disminución o incremento proporcional, conforme a lo que depare el futuro, pero, a efectos prácticos, ése sistema no deja de implicar que unos pescadores puedan efectuar más capturas que otros.

Intercambios

Otra circunstancia que hasta ahora no provocaba tensiones y que podría pasar a propiciar lo contrario, es que España, debido a que históricamente no alcanzaba los topes de bonito que tiene estipulados, intercambiaba parte de su cuota con Francia, de la que obtenía derechos de pesca de pixín y merluza en el Norte (básicamente, en el caladero de Gran Sol).

Dimas García tiene previsto pedir explicaciones al respecto desde el convencimientio de que no tiene mucho sentido renunciar a una cuota que llega a agotarse a cambio de otra en unos caladeros de dudoso interés para la mayoría de la flota asturiana.

El Ministerio de Agricultura, Alimentación y Medio Ambient admite que «el atún blanco o bonito del norte era, hasta este año, una de las especies 'excedentarias' de las que dispone España para realizar estos intercambios», y que «en todas las campañas anteriores siempre se había dispuesto de remanentes de cuota, ya que nunca se había agotado la misma». Además, el ministerio indica que «si bien en los últimos años se habían cedido 2.000 toneladas, en este año 2016 la cantidad se redujo a 1.176 toneladas».

El caso es que la costera llegó a su final cuando se cerró el caladero por agotamiento de cupo y que tras haber cedido cuota, ahora «España ha solicitado a los estados miembros con cuota, Portugal, Reino Unido, Francia e Irlanda, la posibilidad de un intercambio con el objetivo de aumentar nuestra cuota adaptada de atún blanco».

De momento, en Asturias cunde la alarma.