El Comercio

La abogada Gemma González Calvo, en su despacho.
La abogada Gemma González Calvo, en su despacho. / PALOMA UCHA

«Los juzgados están retirando guardas si los niños sufren alienación parental»

  • «El uso de la casa se limita a dos o tres años en las custodias compartidas. Cuando los hijos cumplen 18 años se puede vender o alquilar»

  • Gemma González Abogada de la Asociación de Padres de Familia Separados de Asturias

Tiene que intervenir en situaciones dolorosas desde el punto de vista emocional, pero en las que es fundamental alcanzar el objetivo primordial: lograr el bienestar de los hijos cuando una pareja se rompe. Gemma González Calvo, de GMC Abogados, es la letrada que defiende los intereses de la Asociación de Padres de Familia Separados de Asturias. En las jornadas que organiza este colectivo el sábado -a partir de las 9.30 horas, en el hotel Silken, con entrada libre-, ofrecerá una ponencia sobre el reparto de la vivienda y los gastos en caso de ruptura sentimental en la que haya menores de por medio.

¿Qué condiciones tienen que darse para que el juez dictamine una custodia compartida?

Hay que cumplir ciertos requisitos para que se dé una custodia compartida. Por ejemplo: el horario de los progenitores, la cercanía de los domicilios, los cuidados que se hayan dado a los hijos antes de la separación e, incluso, la buena relación. Sobre esto último, el Tribunal Supremo ha dicho que, si bien es importante, no es determinante. Porque se dan muchos casos en los que la mujer, que suele ser la que no está de acuerdo con la custodia compartida, provoca malas relaciones que, luego, alega para evitarla.

¿Qué aspectos pesan más para otorgar el uso de la vivienda a uno de los progenitores?

A la hora de separarse, son los niños los que se quedan en la casa. Y la casa se atribuye a quien tiene la custodia. ¿Qué ocurre cuando los niños se quedan con los dos? El Tribunal Supremo dice que, entonces, se limita el uso de la vivienda entre dos y tres años, en el caso de custodia compartida. Esto se hace para que la parte más desfavorecida puede, de alguna forma, buscarse una nueva moda. Así, se evita que uno de los propietarios de la casa, que tiene que seguir pagando la vivienda a pesar de que no viva ella, se perpetúe en una situación de injusticia económica. Si fuese una guarda y custodia exclusiva, el progenitor que la tuviese se quedaría en la vivienda hasta que el menor de los hijos tuviese 18 años.

No siempre el cónyuge con menos recursos resulta favorecido por el juez. ¿Cuáles son los principales problemas que se encuentra?

Hay veces que el más desfavorecido es el que paga la pensión y, además de eso, se tiene que buscar una nueva casa. De ahí viene que en las guardas y custodias compartidas se límite la vivienda a esos dos o tres años. La atribución de la casa antes era hasta la independencia económica de los niños y ahora es hasta que tienen 18 años. Esto es muy importante y muy desconocido. Cuando cumplen la mayoría de edad, esa casa se puede liquidar. Significa que esa vivienda se puede transmitir: o se puede vender a un tercero o uno de los cónyuges compra su parte al otro. Pero ya no está atribuida a los niños.

¿Surgen complicaciones a la hora de determinar la propiedad de la vivienda?

Esto está muy claro cuando sabemos de quién es la casa, pero no siempre es así. Porque a más de una persona le ha sucedido que uno de los suegros le dio dinero para comprar la vivienda o que compró el piso de soltero, pero todo el préstamo se pagó durante el matrimonio estando en gananciales... En estas jornadas, vamos a explicar, por ejemplo, qué ocurre cuando se construye en la finca de un cónyuge una casa con dinero de los dos.

¿Quién paga los gastos de la casa cuando la pareja se separa?

El que se queda con el uso de la vivienda debe hacer frente a los suministros y a los impuestos. Es más controvertido quién debe hacerse cargo del seguro obligatorio de la casa.

Los detractores de la guarda y custodia compartida hablan de 'niños maleta'.

Sí. A todos estos niños si les preguntásemos qué preferirían, si ocuparse de la maleta para ir a casa del otro padre o verle más, siempre van a elegir estar con los dos, porque es natural.

Hace unos años, se aplicó la fórmula conocida como 'casa nido'. ¿Sigue en vigor?

No. Consistía en que los niños se quedaban en la vivienda y eran los padres los que rotaban. Hace años que esa fórmula se ha comprobado que no funciona. Y no funciona por la cantidad de problemas cotidianos que genera. Imaginemos: un progenitor deja una botella de aceite abierta y el otro la gasta; uno es friolero y otro no y la calefacción se paga a medias. Pueden tener, incluso, distintos criterios de limpieza. Por no hablar de si uno encuentra ropa de terceras personas en la casa. El Tribunal Supremo se pronunció, en febrero de 2016, para decir que la 'casa nido' no es aconsejable.

¿Los padres siguen llevándose la peor parte en las separaciones y divorcios?

Sí, porque nos tenemos que poner en la piel de quien venía conviviendo con sus hijos y, de la noche a la mañana, le pasan a decir que los va a ver cuatro días al mes. Por el contrario, una acusación que suele dirigirse en contra de los padres es que no se ocupaban de los niños porque estaban siempre trabajando. Y estas madres dicen que ellas sí se ocupaban porque no trabajan. Una vez que se produce el divorcio, ese acuerdo que había ya no se sostiene. Porque, probablemente, el padre vaya a organizarse para trabajar menos y pasar más tiempo con los niños, y la madre tendrá que hacerlo para pasar menos tiempo con ellos y trabajar más. Porque con los ingresos únicos del padre, la madre no va a poder vivir.

Hay numerosas dudas respecto a a las pensiones de alimentos. ¿Qué factores influyen?

Para fijar las pensiones de alimentos no hay que mirar solo los ingresos de los padres, sino que se fija en función a dos parámetros: la capacidad económica de los progenitores y las necesidades de los hijos. Aunque el padre tenga una capacidad económica muy importante, si el niño tiene un nivel de vida de colegio público, ninguna actividad extraescolar y ninguna necesidad médica especial, no es lo mismo. Pero hay un error en el que caen muchas personas: que exista una guarda y custodia compartida no significa que no haya pensión de alimentos.

¿Se produce con frecuencia la alienación parental?

La gente está muy confundida con el concepto de alienación parental. Muchas personas creen que el menor la está sufriendo y, luego, en el despacho del abogado o del psicólogo se les explica cuándo un niño está alienado realmente. Los menores que lo están llegan a recordar incluso sucesos que no han llegado a existir o que es imposible que recuerdan por cuestión de edad. Los niños que sufren alienación parental no tienen ningún tipo de recuerdo bueno del padre contra el que lo sufren. Los juzgados están retirando custodias en estos casos, aunque es un síndrome que no está reconocido.