El Comercio

El Principado mantiene la puerta abierta a enlazar la ZALIA con la AS-II

Las parcelas de la ZALIA, llenas de plumeros de la Pampa a la espera de empresas, y la chatarrería Daniel González Riestra.
Las parcelas de la ZALIA, llenas de plumeros de la Pampa a la espera de empresas, y la chatarrería Daniel González Riestra. / PURIFICACIÓN CITOULA
  • El nuevo plan dibuja un acceso de dos kilómetros de difícil ejecución. La licitación con El Montico, a punto tras pagar un millón a Arcelor

El nuevo plan urbanístico para el polígono de la ZALIA, elaborado por la Consejería de Infraestructuras y Ordenación del Territorio, resucita una meta que parecía descartada. A la hora de poner sobre el plano los accesos viarios al polígono propone la conexión con El Montico (A-8) y La Peñona (AS-19) e incluye otra página sugiriendo una tercera: la AS-II. Según detalla, esta carretera tendría dos kilómetros de longitud aproximadamente.

El tercer vial era una renuncia del Principado. Hace ahora justo seis años, la consejería sacó a concurso las tres conexiones en tipología de doble calzada (autovía). Los pliegos establecían que eran las propias constructoras las que debían financiar la obra, y que luego se les retribuiría en quince anualidades. Para la administración, las tres infraestructuras eran necesarias si se quería trabajar con visión de futuro. En plena crisis, sin embargo, con dificultad de acceder al crédito, la fórmula resultó inasequible para las empresas, y las tres licitaciones fracasaron, enmarañadas dos de ellas en reclamaciones judiciales.

Para adecuarse a la realidad, la consejera Belén Fernández anunció en 2012 que se iría a una proyecto más humilde. Los accesos serían de calzada única, pagados directamente por el presupuesto regional. Dentro del nuevo esquema, el enlace con la AS-II se caía. Ya no resultaba urgente de materializar.

Un cuatrienio a la espera

Concentrar los esfuerzos en proyectar accesos más sencillos desde El Montico y La Peñona no ha bastado para que, cuatro años después, las obras estén en ejecución. La consejería preparó un proyecto para el acceso desde la AS-19 pero, una vez iniciados los trabajos, el diseño resultó de imposible manufactura. Exigía un movimiento de tierras para el que no se había previsto vertedero y parte de la calzada se solapaba con las que el Ministerio de Fomento construirá como nuevo acceso a El Musel. El defecto más grave, sin embargo, es que el proyecto no había detectado la presencia de tuberías que obligaron a parar el movimiento de tierras.

El segundo intento de dotar al polígono de San Andrés de los Tacones de un acceso rodado fracasó de esta forma. Al constructor se le rescindió el contrato con un acuerdo económicamente favorable para la consejería. A la empresa que diseñó el acceso se le ha reclamado el pago de una indemnización.

El tropiezo obligó a retirar la maquinaria y volver a los despachos. Han pasado doce meses desde ello. El trabajo de diseño y burocracia desarrollado para reajustar el proyecto con La Peñona ha exigido 1,3 millones. La mayor partida, de 988.983 euros, corresponde a un gasto autorizado y dispuesto para «las obras cuyo titular es ArcelorMittal España», según expone la consejería en una contestación a Ciudadanos. Se trata del desvío de un conjunto de antiguas tuberías cuya presencia la siderúrgica había olvidado advertir.

Hay 240.488 euros invertidos en los trabajos para preparar los servicios afectados de EdP, Telefónica, Gas Natural y Red Eléctrica. También se ha incurrido en un desembolso de 108.068 euros para que los funcionarios de la consejería tuvieran apoyo externo a la hora de revisar los cálculos de las estructuras y corrigieran el proyecto original. El propósito de Infraestructuras es vencer todos los trámites para sacar a licitación el nuevo contrato de obra antes de que termine el mes.

Esto en lo inmediato. El siguiente en urgencia sería el acceso por El Montico (A-8), cuya ejecución el Plan de Infraestructuras regional promete para antes de 2020. El plan director también mantiene viva la posibilidad con la AS-II, pero relega todo trabajo en ese sentido a después del año 2030. Cabe recordar que el lugar que sobre el papel pretende atravesar este enlace se topa con dos vertederos que crecen cada día, la 'Y' y un alto de Veranes, todos ellos accidentes que dificultan el empeño.