El Comercio

Los robos en la zona rural caen un 11,5%

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Homenaje a los caídos durante la festividad del Pilar en el acuartelamiento de Gijón de la Guardia Civil, en Contrueces. / CITOULA

  • «Les pido cautela por la sociedad a la que servimos; no es merecedora de que se le cause desasosiego sin necesidad»

  • El teniente coronel centra su discurso del Pilar en una crítica al 'sindicato' de la Guardia Civil

Los robos en la zona rural disminuyeron durante el último año un 11,5%. Lo más abundante continúa siendo la sustracción de material en casas de campo. En el territorio que controla la comandancia de la Guardia Civil de Gijón -desde Avilés hasta el límite con Cantabria- la tasa de criminalidad se sitúa en un 18,35%, es decir, que se producen 18 infracciones por cada mil habitantes. La cifra es siete puntos por debajo de la media regional y más de la mitad del promedio nacional.

«Es de Justicia que se den a conocer públicamente estos resultados, por lo que quiero reiterar mi felicitación a todos los mandos de esta comandancia por el esfuerzo y la dedicación que han desplegado. También merecen esa felicitación todos los guardias civiles que prestan sus servicios porque han sabido reaccionar y trabajar con la calidad necesaria para poder compensar la merma potencial de servicio que han provocado las nuevas normas», felicitó el teniente coronel, Francisco Javier Puerta Muñoz, durante la celebración de la festividad del Pilar en el acuartelamiento de Contrueces.

A renglón seguido, el jefe de la comandancia de Gijón continuó su alocución ante los invitados para dirigirse «a los representantes de la asociación profesional Unión de Guardias Civiles, quienes en su afán desmedido por conseguir titulares dieron a conocer la situación de falta de personal producida en el cuartel de Arriondas -dependiente de la comandancia de Gijón- durante los meses de julio y agosto». «No está en mi voluntad pedirles que dejen de denunciar aquello que consideren conveniente, es legítimo siempre que no vulneren los derechos de otras personas, y les insto a que así lo hagan en la manera en que ello pueda redundar en beneficio de la sociedad a la que servimos. Mi única intención con estas palabras es solicitarles que lo hagan con cautela, respeto y congruencia», abundó. Continuó Puerta Muñoz confirmando que «tal y como manifestaron, durante unos días de este verano el cuartel de Arriondas se quedó con un solo componente para poder prestar servicio a causa de que, imprevisiblemente, el personal que debía prestarlo se fue dando de baja laboral hasta quedar únicamente uno de ellos. Ahora bien, ¿qué consecuencias tuvo esa situación, coyuntural por otra parte, sobre la seguridad? Les debo afirmar rotundamente que ninguna, porque los responsables supimos reaccionar, a pesar de las críticas a esta gestión, y el servicio no se vio afectado por esta repentina e importante merma. Conseguimos que el cuartel se mantuviese abierto de lunes a viernes, para prestar servicio de atención ciudadana», aseguró.

Continuó su crítica directa a la asociación de guardias -al Instituto Armado no se le permite contar con sindicatos- pidiendo «cautela, por respeto a la población a la que servimos, que no es merecedora de que se les cause ese desasosiego sin necesidad» y «respeto porque con este tipo de declaración menosprecian el trabajo de los guardias civiles de esta comandancia y de esa compañía, en particular quienes con su esfuerzo han sabido neutralizar las consecuencias derivadas de esa merma imprevisible de personal». Así pues, la intervención del máximo responsable de la Guardia Civil en la comandancia de Gijón en la jornada festiva se convirtió en toda una declaración de intenciones respecto a su postura sobre el papel del sindicato UGC, colectivo desde el que fue recientemente denunciado por un delito de falsedad documental por unas obras en el cuartel de Cangas de Onís. La causa ha sido recientemente archivada por el juzgado de instrucción número de Gijón, si bien la resolución ha sido recurrida por los denunciantes.

Carácter militar

El teniente coronel no se ha caracterizado desde su llegada a Gijón por discursos protocolarios. En su primera fiesta de la Virgen del Pilar arremetió contra cualquier intento de retirar a la Guardia Civil su carácter militar; en 2014 salió al paso de las críticas ciudadanas por la actuación de los buzos en los rescates de los naufragios de ese años y en 2015 pidió «un gran esfuerzo de coordinación con otros cuerpos de seguridad, incluso de vigilancia privada, para paliar la nueva regulación de descansos en la Benemérita».

Aún con todo, el cuartel de la Guardia Civil se convirtió, un año más, en escenario de encuentros entre los agentes, sus familias y numerosos compañeros que no faltan a la cita del día de la Hispanidad. Estuvieron presentes el comisario de la Policía Nacional, Dámaso Colunga; el jefe de la Policía Local, Alejandro Martínez Gallo; el concejal de Seguridad Ciudadana, Esteban Aparicio; y el presidente de la Sección Octava de la Audiencia Provincial, Bernardo Donapetry, entre otras autoridades.