El Comercio

Las naves de Laviada, tapiadas antes del derribo

Operarios tapian la nave que ocupaba Vulcanizados Trancho, en la calle Diario El Comercio, que será derribada la próxima semana.
Operarios tapian la nave que ocupaba Vulcanizados Trancho, en la calle Diario El Comercio, que será derribada la próxima semana. / P. CITOULA
  • La Policía Local supervisó los trabajos, contratados por el propietario, para evitar incidentes con las personas que okupaban el inmueble abandonado

  • Sellan el edificio de Vulcanizados Trancho, que será demolido junto al de Calor y Café la próxima semana

Los vecinos de Laviada verán cumplida su reivindicación en pocos días. El edificio que ocupaba la empresa Vulcanizados Trancho y el que albergó a Calor y Café -servicio municipal para transeúntes- hasta el verano de 2012 serán derribados la próxima semana. De hecho, operarios contratados por la inmobiliaria Dindurra Uno, propietaria de las instalaciones, tapiaron ayer los accesos a las naves de Trancho. Huecos por los que accedían los okupas que pernoctaban en su interior y que, según los residentes en la zona, son los causantes de los incidentes que provocan inseguridad en el barrio. Precisamente, el sellado del edificio se realiza para evitar que haya personas dentro cuando llegue el momento del derribo, previsto para la próxima semana.

Varias patrullas de la Policía Local supervisaron los trabajos para impedir que los moradores protagonizasen altercados por la clausura de su improvisado hogar. Antes de esa actuación, tendrá lugar el derribo del edificio en el que se encontraba Calor y Café, también ubicado en la calle Diario El Comercio, justo frente a las actuales instalaciones de este servicio, integradas en el Albergue Covadonga.

El propietario del edificio, que también lo es del que ocupaba Vulcanizados Trancho, ya cuenta con los permisos necesarios para acometer la demolición. Tanto por parte de la Sociedad de Gestión de Activos Procedentes de la Reestructuración Bancaria (Sareb) -más conocida como 'banco malo'-, con quien tiene contraída la deuda hipotecaria que pesa sobre ambos inmuebles, como del Ayuntamiento.

«La Sareb ya ha dado autorización para que se derribe y el propietario está en trámites con esta sociedad para que apruebe la demolición del otro edificio», explicó el concejal de Urbanismo, Fernando Couto. Una actuación que tendrá lugar «a finales de la semana que viene» si no hay imprevistos de última hora.

Las labores de derribo no entrañarán gran complejidad, tal y como apuntó el concejal. Se trata, apuntó, de un proyecto de demolición básico «que se tramitará con carácter de urgencia». De este modo, se cumple la decisión adoptada en la comisión extraordinaria de Urbanismo celebrada la semana pasada.

En dicha reunión se acordó otorgar un plazo de cinco días hábiles para tapiar las naves de Laviada, por lo que los trabajos se realizaron dentro del período establecido. Couto subrayó que la problemática de Laviada no tiene «una solución simple», aunque destacó que echar abajo las naves era la medida más urgente.

Críticas de Xixón Sí Puede

Una acción que criticó Estefanía Puente, concejala de Xixón Sí Puede. «Hoy (por ayer) hemos tenido aquí a dos personas, ya muy desesperadas, solicitando ayuda porque no tenían a dónde ir ni dónde dormir, y nadie les había escuchado. Ni siquiera la concejala Eva Illán, a quien se dirigieron en primer lugar», señaló.

«Esta situación nos muestra la necesidad de hacer intervención social de forma integral, de garantizar derechos y dar alternativa habitacional, como hace más de un año venimos exigiendo desde el grupo municipal», remarcó la edil de la formación morada.