El Comercio

Salvar vidas desde el cole

Varios pequeños gatean y se tapan la boca para evitar el humo en el simulacro de incendio.
Varios pequeños gatean y se tapan la boca para evitar el humo en el simulacro de incendio. / DANIEL MORA
  • Mapfre enseña a escolares a prevenir accidentes para evitar que se repitan las diez muertes de niños de 2014 en Asturias

«Hoy aprendimos a salvar vidas, que es una asignatura más importante incluso que las mates». La pequeña Sara Orviz, de diez años, participó ayer, junto al resto de sus compañeros del colegio Antonio Machado, en los talleres de primeros auxilios y evacuación que la Fundación Mapfre y el Instituto Asturiano de Prevención de Riesgos Laborales están llevando a cabo estos días en 25 centros de toda la región dentro del programa 'Educa tu mundo'. «Aprovechamos que los niños son como esponjas para que aprendan a prevenir accidentes de una forma lúdica», explicó el director de prevención de la fundación, Jesús Monclús.

Los accidentes de tráfico y aquellos relacionados con incendios, caídas, ahogamientos y envenenamientos hacen que cada año tengan que ser hospitalizados más de 350 pequeños e, incluso, provocan muertes. «Aunque en Asturias la media anual de menores de 0 a 14 años fallecidos suele estar entre tres y cinco, 2014 fue un año muy malo, pues murieron diez niños, según datos del Instituto Nacional de Estadística», indicó Monclús. Cuatro de esas muertes fueron resultado de agresiones, otras tantas las causaron el fuego y el humo y la novena fue consecuencia de un accidente de tráfico. El fallecimiento restante fue debido a un accidente no especificado.

Parte de estos accidentes podrían haberse evitado con una correcta educación en prevención, por eso cerca de 3.500 niños recibirán formación en este sentido a lo largo de octubre y noviembre. En el Antonio Machado, los más pequeños recibieron ayer nociones de prevención de accidentes domésticos y de ocio para participar después en un simulacro de evacuación. El técnico de emergencias José Rodríguez les enseñó a hacer una llamada al 112 y les explicó que ante un incendio lo principal es mantener la calma, no esconderse y pedir ayuda. «Si hay que evacuar el edificio, debéis buscar los carteles que os indican dónde está la salida, no utilizar nunca el ascensor, gatear y taparos la boca para evitar el humo y no volver atrás», apuntó. Acto seguido, los niños tuvieron la oportunidad de demostrar lo aprendido en un circuito instalado en el gimnasio del centro y lo pasaron de lo lindo haciendo la 'croqueta' para apagar el fuego ficticio de sus ropas.

Sus compañeros mayores recibieron, además, una clase práctica de primeros auxilios de la mano del técnico en emergencias Julián Alonso. «Una de las cosas más importantes que aprendí fue cómo colocar a un herido en posición de seguridad lateral para evitar que se asfixie. No se me olvidará nunca», aseveró, a la salida, Jaime Fernández, de nueve años. Precisamente eso, que lo aprendido cale en los niños hasta que estos sean adultos y comiencen a trabajar, es lo que se pretende con este tipo de campañas, aseveró la directora del Instituto Asturiano de Prevención de Riesgos Laborales, Miryam Hernández.