El Comercio

Las nuevas farolas inteligentes instaladas en el Parque Científico dan una luz más blanca que las antiguas, al fondo.
Las nuevas farolas inteligentes instaladas en el Parque Científico dan una luz más blanca que las antiguas, al fondo. / P. CITOULA

Luminarias con cinco sentidos

  • Gijón prueba unas farolas inteligentes que permiten un ahorro de energía y ajustar la intensidad de la iluminación

¿Alguna vez, caminando de madrugada por una calle de Gijón, se le ha caído algo del bolsillo y necesitaba más luz para encontrarlo? O más bien es de los que cree que a veces el alumbrado de la ciudad está encendido en horas en las que todavía se cuela algún que otro rayo de sol. No pasa nada, medir la luminosidad necesaria y ahorrar energía ya es posible con las nuevas farolas inteligentes que, además de proporcionar luz en su justa medida, son capaces de «avisar» ellas mismas cuando dejan de funcionar. Su instalación se enmarca en el proyecto 'Gijón-in, ciudad inteligente, innovadora e integradora' por el que las luminarias actuales -de alto consumo- serán sustituidas por otras eficientes en tecnología LED. Concretamente se instalarán 1.200 nuevas farolas.

Las primeras empezaron a funcionar el pasado jueves en el Parque Científico Tecnológico de Gijón, donde ya existen doce puntos de luz. Esther Feito, responsable del alumbrado del Ayuntamiento, explicó que «tras la prueba piloto, que durará tres semanas, se instalarán en el parque 124 luminarias de las 183 que existían». Así pues, se eliminarán unas sesenta farolas debido a la «gran intensidad lumínica de las nuevas». El ahorro de energía se extenderá después al centro de la ciudad, de modo que a finales de enero ya estén instaladas las nuevas luminarias.

Cada una de ellas se regulará independientemente a través de un programa en el que se podrá «disminuir o aumentar la potencia dependiendo de la hora del día y la noche», explica Alberto García, responsable de la infraestructura Smartcity. ¿Que no hay nadie en la calle? Se baja la luz. ¿Son fiestas en Gijón y, por tanto, hay más gente? Se mantiene toda la iluminación. Parece sencillo, pero en realidad es algo mucho más complejo, cada farola cuenta con un sistema inteligente llamado 'nodo', el pequeño súper ordenador incorporado que será el encargado de notificar aspectos tan simples como la intensidad de la luz.

Son tan inteligentes estas farolas que cuando una de ellas falla, incluso antes de que deje de funcionar, se sabrá sin ningún tipo de duda a cual hay que acudir, ya que tienen un sistema de geoposicionamiento que será capaz de llevar al personal de mantenimiento hasta su ubicación exacta.

No solo eso. Según Alberto García, «se aprovechará la red de alumbrado para establecer una infraestructura de comunicaciones de ciudad que posibilite el despliegue posterior de nuevas aplicaciones de smartcity». Esta nueva red permitirá la integración de nuevos servicios de gestión e información del espacio público, como plazas de aparcamiento inteligentes, monitorización de contenedores de basura o mediciones sobre la calidad del aire.

Por ejemplo, imagine que pasa por una zona verde, y en ella está a punto de iniciarse el riego automático, quizá la ayuda de una farola puede salvarle de un buen remojón dado que los sensores que ésta incorpora pueden controlar también hasta el sistema de regado. Más que listas.

No cabe duda de que se avanza hacia un futuro más tecnológico, donde estas herramientas serán necesarias para una mejor organización urbanística, y Gijón se suma a este mundo donde ya hay farolas inteligentes que han generado «un cambio radical». Un proyecto innovador que no ha hecho más que empezar. Su luz blanca, inconfundible, consagrará a la ciudad como emblema de la modernidad.