El Comercio

Dos mil gijoneses subsisten con el salario social desde hace más de cinco años

  • Dos de cada diez de los 5.192 perceptores actuales está en edad laboral, pero cobrará la ayuda de por vida debido a su salud

177 gijoneses viven del salario social desde hace once años. Desde el mismo año en que se aprobó la ley que lo regula. En diciembre de 2005, tras una batalla política entre PSOE e IU, la coalición, a la sazón socia de gobierno en el Ejecutivo autonómico, logró la implantación de esta ley. Ese mismo mes se pagaron las primeras nóminas de la renta mínima, una prestación destinada a cubrir la falta de recursos de los asturianos. Tienen derecho a ella quienes ingresen menos de 430 euros al mes. Cobran más quienes tienen alguna discapacidad o a su cargo menores o mayores. La media recibe 500 euros al mes. No llega a 17 euros por día.

Desde aquel diciembre de hace once años, 177 gijoneses son 'asalariados' de la Consejería de Servicios y Derechos Sociales. Una situación que comparten, desde hace cinco años, casi 2.000 de los actuales 5.192 perceptores. Parte de ellos integran el colectivo de 1.033 gijoneses que dispondrán esta ayuda de por vida. Pese a estar en edad laboral.

De acuerdo a los datos que maneja la Fundación Municipal de Servicios Sociales, el 21,3% de los 4.848 perceptores que había a finales del año pasado no firmará su Programa Personalizado de Incorporación Social (PPIS). Es decir, el contrato con la Administración por el que se compromete a realizar tareas formativas encaminadas a retornar al mercado laboral. Fuera del programa están los mayores de 65 años, que cobran parte del salario social como complemento a su baja pensión.

Mujer, joven, soltera

Sin embargo, para el resto la ley marca la obligatoriedad de firmar un PPIS antes de cobrar el salario. Pese a que el 82% de los calificados como 'exentos' por los técnicos de la Consejería de Servicios y Derechos Sociales están en edad laboral, no firmarán su contrato. Sus problemas de salud, física o psíquica, hace de ellos un perceptor indefinido.

La fotografía de ese asalariado de por vida realizada en 2015 por el ente municipal muestra a una imagen femenina. La mayoría de los expedientes tienen nombre de mujer (en el 64% de los casos), que aún no ha cumplido los 55 años (28%), está soltera (37%) y vive sola (65%). No obstante, de los 173 expedientes calificados como perceptores indefinidos en 2015, el 26% tenía una persona a su cargo. El 8%, a dos. Incluso hay un caso de los analizados el año pasado que de su nómina de salario social viven cuatro personas.

Esta elevada tasa de personas sin salud para trabajar y que solo cuentan con la renta mínima refuerza las tesis defendidas por las entidades sociales. Además de criticar el retraso en la gestión de las solicitudes, ahora mismo hay 975 asturianos esperando a que sea atendida su petición, advierten de una precarización de la calidad de vida en la región.

Alertan, además, de la feminización de la pobreza. La propia Fundación Municipal de Servicios Sociales refleja esta componente de género que marca la crisis económica, puesto que el perfil de la perceptora de por vida es, casi clónico de la radiografía general del salario social en Gijón.

10.980 beneficiarios

Así, de los 4.848 asalariados a fecha 31 de diciembre, seis de cada diez son mujeres. Su edad se queda en 45 años y vive sola. La mayoría vive en los barrios de Nuevo Gijón y Pumarín, aunque La Calzada es también un barrio con más de 800 asalariados de la prestación mínima.

Para el ente municipal, «la feminización de la pobreza sigue siendo una realidad social, por lo que la existencia de prestaciones como el salario social básico continúan siendo necesarias para dar respuesta a necesidades económicas y sociales de personas en situación de pobreza grave o severa».

2,1 beneficiarios por nómina

Una situación en la que se encuentran ya 5.192 gijoneses. De acuerdo al último dato que manejan los técnicos gijoneses, desde diciembre hasta octubre se incorporaron 350 personas al sistema, lo que eleva a 10.908 la cifra de personas que vive de esta paga. Porque, por cada nómina hay, en realidad, una media de 2,1 beneficiarios.

Una tasa que cumplen a rajatabla las 1.305 familias formadas por dos miembros que viven del salario social, pero que no oculta casos mucho más duros. En Gijón residen 426 familias formadas por cuatro miembros que sobreviven con esta paga. Otras 69 hacen lo mismo, pero son más de seis en casa para repartir.