El Comercio

Ni un micromachismo más

Estudiantes de La Corolla que han desarrollado el estudio sobre los micromachismos.
Estudiantes de La Corolla que han desarrollado el estudio sobre los micromachismos. / E. C.
  • Un grupo de alumnos de La Corolla presenta ante la SIBI un estudio para detectar y actuar contra contenidos sexistas

«Que no se te pasen, no los dejes pasar y no pases de ellos». Bajo este lema los alumnos del colegio La Corolla se pusieron manos a la obra a principios de este año para realizar un detallado estudio contra los denominados micromachismos. El resultado, a día de hoy, puesto que el proyecto sigue abierto, ha dado ya sus primeros logros. Y es que los 44 alumnos -de entonces sexto de Primaria y hoy en primero de la ESO- se han involucrado al 100% con esta iniciativa y han presentado ya más de una decena de denuncias en el Observatorio de Imagen de las Mujeres, algunas de las cuales se tradujeron en un cambio de actitud de los implicados después de una intensa campaña social. Es el caso, por ejemplo, de la denuncia que interpusieron contra una colección que salía a la venta sobre la Historia sin que en los playmobils que le daban forma hubiera una sola mujer.

El tratamiento que se da a la mujer en las competiciones ciclistas, «donde aparecen dando ramos de flores y besos» sin que se sepa muy bien por qué y en otros deportes también ha centrado sus quejas. Así lo explica la coordinadora de este proyecto, Sonia Segarra, quien indicó que además abrieron una cuenta de twitter (@AlertaMicromach) en julio en la que dan a conocer sus iniciativas.

La idea es que desde pequeños los niños aprendan a «ver y estar alerta» ante esos comportamientos que a veces pasan inadvertidos pero que esconden posiciones sexistas. Los estudiantes se lo han tomado tan en serio que incluso adoptan medidas como no consumir determinados productos por el contenido, por ejemplo, de su publicidad. Para llevar a cabo su propuesta -que este miércoles presentarán los estudiantes Clara Ferrer y Ulises García en el Congreso Mundial de Bioética organizado por la SIBI (Sociedad Internacional de Bioética) en un encuentro con otros cinco centros educativos- cuentan con varias herramientas. La primera, una urna en la que depositan todo aquello a lo que quieren dar visibilidad. En positivo y en negativo. Tienen cabida desde biografías de mujeres para wikipedia como aspectos de su entorno (canciones, cine, sociedad...) que fomentan la desigualdad entre hombres y mujeres. Sobre estos contenidos, los alumnos debaten en asamblea qué posiciones adoptar. Defienden sus puntos de vista sobre si algo contiene o no aspectos machistas y después se decide qué hacer.

Esas conclusiones se muestran después en un 'muro de la vergüenza' en el interior del centro, donde se cuelga el material. Y tienen reglados los pasos a dar si hay que ir más allá y denunciar, con más de diez quejas ante el Observatorio de Imagen de las Mujeres. Para llevar a cabo su estudio han contado con la escritora Ángeles Caso, del psicoterapeuta Luis Bonino y de Patricio Lorente, padrino del proyecto, entre otros. También, del Observatorio de la Imagen de la Mujer.