El Comercio

Las 'nubes de carbón' costaron a la EBHI 120.000 euros en sanciones

Nube de polvo de carbón levantada en la terminal granelera de la EBHI, en el puerto de El Musel, el pasado mes de febrero.
Nube de polvo de carbón levantada en la terminal granelera de la EBHI, en el puerto de El Musel, el pasado mes de febrero. / E. C.
  • Las inversiones contra la contaminación ya realizadas eliminaron los expedientes en lo que va de año, pero aún hay otras mejoras previstas

Tres expedientes sancionadores por infracciones en la manipulación de graneles sólidos abiertos por el Principado el pasado año le costaron a la terminal de graneles (EBHI), de El Musel, un total de 120.000 euros. Sin embargo, las actuaciones desarrolladas en los últimos tiempos para reducir la contaminación parece que han tenido efecto, al menos en el plano administrativo y económico, porque no hubo expedientes este año. Las inversiones realizadas y ya programadas, pero que todavía no están ejecutadas, pueden producir, además de rentabilidad social, un ahorro importante.

La sanción más importante a la que tuvo que hacer frente la terminal de graneles sólidos alcanzó una cuantía de 100.000 euros y está directamente vinculada con las nubes negras que en junio de 2015 provocaron la salida precipitada de bañistas de la playa de Poniente. Pero también hubo otras dos multas, hasta completar la cantidad total de 120.000 euros, por manipulaciones indebidas de las mercancías que llegan al muelle del Ingeniero Marcelino León.

Las quejas ciudadanas y políticas parecen haber provocado, en todo caso, mayor atención del puerto a los problemas medioambientales, especialmente después de que quedara demostrado que no hacían falta circunstancias atmosférica demasiado excepcionales para que el viento levantara cantidades claramente visibles de polvo.

EBHISA está almacenando carbón en el muelle de la ampliación más próximo a sus instalaciones, circunstancia que, unida a la apertura del viejo espaldón del dique Príncipe de Asturias, propició sin duda un cambio que pronto se notó, en este caso negativamente, en gran parte de la ciudad.

¿Qué medidas se han tomado para evitar la repetición de esos episodios? Fuentes de la terminal granelera indicaron a este periódico que no hay una medida claramente concluyente, sino un conjunto de ellas encaminadas al mismo fin.

Una mejor limpieza tras el levantamiento de las pilas de mercancía, para que no quedase polvo en el suelo; el asfaltado progresivo de la superficie de almacenamiento, para facilitar luego la limpieza antes citada; un aumento de la frecuencia de riego o, si se prefiere, el inicio de la humectación antes de que las condiciones atmosféricas resulten especialmente desfavorables, o la aplicación de tensoactivos (película a modo de gigantesco envoltorio de las parvas), son algunos ejemplos. Pero también se contrató la colocación de apantallamientos, una actuación todavía no completada, y todo ello se completó con buenas prácticas de funcionamiento, como la limpieza de las ruedas de los camiones, la reducción de la velocidad de circulación o, incluso, según las referidas fuentes de la terminal, la interrupción de algunas tareas cuando sopla el viento con intensidad. Como en casi todo, hay grados, ya que no es lo mismo detener la descarga de un barco que el levante de una pila de mineral.

El Plan de Inversiones de la Autoridad Portuaria de Gijón programa para los próximos años nuevas medidas de lucha contra la contaminación, de forma que la conflictiva situación detectada no puede darse todavía por solucionada, pero lo que sí parece es que los expedientes sancionadores han disminuido hasta desaparecer en los nueve primeros meses de 2016 y cabe pensar que es por falta de motivos.