El Comercio

Las obras de acceso a El Musel no podrán ejecutarse de noche para evitar ruidos a los vecinos

En la margen derecha se construirá una acera para los peregrinos del Camino de Santiago.
En la margen derecha se construirá una acera para los peregrinos del Camino de Santiago. / CITOULA
  • Los caminos de acceso al desdoblamiento de la AS-19 serán de materiales gruesos con el objetivo de que no se levanten nubes de polvo

La obra de desdoblamiento de la AS-19 entre Lloreda y Veriña para convertirla en autovía, dentro del proyecto de nuevos accesos al puerto de El Musel, prevé una serie de medidas que tienen como objetivo causar las menos molestias medioambientales posibles a los vecinos. El proyecto, que está en proceso de información pública de los terrenos a expropiar y será adjudicado en breve, resalta el impacto acústico de los trabajos como uno de los más destacados, por lo que incluye como medida preventiva para evitar problemas al vecindario que «las obras deberán llevarse a cabo en horario diurno (de 8 a 21 horas, como máximo)».

¿Cuál es el motivo por el que no se podrán realizar trabajos nocturnos? La documentación del proyecto explica que «durante la ejecución de las obras aumentarán los niveles de ruido de aquellas zonas más tranquilas en la actualidad, debido al transporte de materiales y al empleo de maquinaria pesada».

Pero también son importantes las medidas para evitar que el tráfico de vehículos en la futura autovía supere el nivel de ruidos permitidos por la legislación. Para ello, se prevé la utilización de un firme poroso que reduce el ruido generado por el roce de las ruedas con la calzada. De todas formas, esta medida no será suficiente en determinados puntos de la futura autovía, por lo que habrá que instalar pantallas acústicas fonoabsorbentes que reducirán la intensidad del impacto. En realidad, estas pantallas se ubicarán en las inmediaciones de viviendas que se pretende proteger del ruido.

También para controlar las emisiones sonoras se hace hincapié en el posible uso de explosivos para la extracción o el movimiento de tierras. Los técnicos indican que «quedará limitado a los lugares en los que las características geológicas del terreno lo permitan». Pero, en caso de que sea necesario realizar voladuras, se habrá de hacer un completo estudio de vibraciones por si pudieran afectar a edificios o estructuras cercanas.

Calidad del aire

Otro asunto que los responsables de la obra deberán tener muy presente es la generación de polvo durante estos trabajos. Hay que tener en cuenta que la ciudadanía está especialmente sensibilizada sobre este asunto en los últimos meses no solo por las emisiones contaminantes que se puedan producir, sino también por las nubes de polvo, caso de las generadas durante el pasado verano por las pilas de carbón del puerto de El Musel.

Para controlar las posibles nubes de polvo que se generen durante la obra, está previsto el riego de manera continuada con camiones cisterna tanto en el ámbito de la obra como en los caminos de acceso. Pero, ante la posibilidad de que las condiciones de viento o sequía prolongada hagan que no sea una medida paliatoria suficiente, los técnicos aconsejan «acondicionar los caminos de accesos más frecuentados con materiales gruesos», tipo gravas, sablón o zahorra compactada. Eso debería mitigar lo suficiente la posibilidad de que se generen polvos molestos para el vecindario. De cualquier modo, el contratista podrá implementar otras medidas que considere oportunas y que ayuden a paliar cualquier molestia a los vecinos.