El Comercio

Un encuentro con los resucitados

Juan Carlos González Zapico, Alberto Suárez Laso, Enrique Díaz Menéndez y Enrique Castro, Quini.
Juan Carlos González Zapico, Alberto Suárez Laso, Enrique Díaz Menéndez y Enrique Castro, Quini. / JOAQUÍN PAÑEDA
  • Varios supervivientes cuentan sus experiencias a estudiantes gijoneses en el Día de la Concienciación ante el Paro Cardíaco

  • Un grupo de enfermeros del Área Sanitaria V mantiene el programa 'Con tus manos puedes salvar vidas', sobre primeros auxilios

«Comida con el resucitado». Así se llama el grupo de whatsapp que hace casi un año crearon un grupo de personas. Pretendían quedar para celebrar una vuelta a la vida. El 'resucitado' es Juan Carlos González Zapico, que ayer cumplió un año. Un año desde que su corazón se parara en la Comisaría de El Coto y allí mismo la agente de policía María Jesús Rodríguez y la enfermera Begoña Fernández le mantuvieron con vida. No había cumplido aún los 64 años y sus prioridades cambiaron. Conmemorará la fecha de su nacimiento en breve. Pero la de aquella vuelta a la vida ya la ha celebrado, «y bien celebrado, con la familia y con un nieto estupendo», Marco, que da ahora sus primeros pasos. Pero Zapico ha querido celebrar esta fecha de otra manera especial: sumándose a los actos organizados ayer con motivo del Día Europeo de la Concienciación ante el Paro Cardíaco.

Zapico estuvo con los más de 500 chavales, alumnos de ESO y Bachillerato de los institutos Rosario Acuña, Montevil y Número 1, que llenaron durante toda la mañana el salón de actos del Centro Municipal Integrado Gijón Sur. Les habían congregado los profesionales de Enfermería del Área V que, desde hace unos años, llevan a cabo el proyecto 'Con tus manos puedes salvar vidas', para concienciar a pequeños y mayores de la importancia de conocer nociones básicas de primeros auxilios: cómo hacer una reanimación cardiopulmonar y una maniobra de Heimlich. Marta Nonide es una de las impulsoras e insiste: «Es la diferencia entre la vida y la muerte».

17 años y deportista

Zapico da fe de ello. Los quince minutos en los que aquella agente de policía mantuvo su corazón funcionando le salvaron la vida. «En la ambulancia, luego, no apostaban por mí». Pero salió. Como lo hizo Enrique Díaz Méndez, el otro 'resucitado' que participó en las jornadas de ayer. Tiene solo 17 años. Los mismos que tenía el pasado 28 de junio, cuando jugaba con sus amigos al fútbol frente a su casa. Era un día más. Pero «me desplomé». Él no recuerda nada. Le han contado después todo lo que pasó en solo unos minutos. Sus amigos no sabían muy bien qué hacer: unos llamaron al 112, otros corrieron a avisar a sus padres, otros fueron directamente a buscar a una ambulancia. El primer adulto en llegar fue su padre, Álvaro, que por puro instinto recordó lo que había aprendido «hace 30 años, en la mili». Durante cinco minutos le hizo a su hijo la reanimación cardiopulmonar. Hasta que llegó la ambulancia. Fueron necesarios otros 48 minutos y trece descargas para que el corazón de Enrique volviera a funcionar.

Juan Carlos y Enrique llevan ahora una vida aparentemente normal. Pero algo cambió. Al primero, las prioridades. Y la sal en las comidas. Y los cuatro stents que lleva ahora. A Enrique, cuyo corazón está perfecto y los médicos no han podido determinar a qué se debió su muerte súbita, puede que se le haya truncado su sueño de futuro. «Desde pequeño quise ser militar». Pero ahora mismo no saben si, con estos antecedentes y el desfibrilador que lleva, lo logrará. También quiere jugar a baloncesto, como aquella tarde que jugaba al fútbol.

Una asignatura más

Ambos viven sin traumas lo que les pasó, pero lo tienen muy presente. Por eso saben de la importancia de jornadas como la de ayer. «Incluso podrían quitar alguna asignatura en los colegios para que los niños aprendan estas cosas», decía Zapico. Hay otras muchas personas concienciadas que a lo largo de los años se han ido sumando a este proyecto. Como Enrique Castro, Quini. Y el campeón paralímpico Alberto suárez Laso. Y Diego Palacio, flautista del grupo Mägo de Oz. Y Javier Robles, vocalista del grupo navarro Cero a la Izquierda, autores de la canción 'Tus manos pueden salvar vidas', que pone el ritmo de las compresiones torácicas. Todos ellos, además de varios representantes institucionales, participaron en un acto que fue presentado por Ana Cao.

Todo y todos con un único objetivo: enseñar cómo alertar al 112 en caso de emergencia sanitaria, las maniobras correctas para ayudar a alguien que ha sufrido una muerte súbita... Solo logrando que esa cadena aumente se mejorarán las cifras. Aseguran los profesionales que en otros países el porcentaje de supervivencia puede llegar al 50%, porque son muchos los testigos que realizan esas maniobras. En España apenas llega al 10% porque «en ocho de cada diez casos de muerte súbita, los testigos no aplican primeros auxilios».