El Comercio

«Crece la demanda de prostitución a edad muy temprana», alerta Themis

El público abarrotó el salón de actos del Palacio de Congresos del recinto ferial Luis Adaro.
El público abarrotó el salón de actos del Palacio de Congresos del recinto ferial Luis Adaro. / JORGE PETEIRO
  • «No se reconoce a la víctima de maltrato como a otras», critican las expertas que participan en el IX Congreso Mundial de Bioética

Tenía 18 años. Llegó a España desde Rusia. Lo hizo con su novio. Él le dijo que le había encontrado trabajo en una empresa de limpiezas de Madrid. Nunca llegó a ella. Nada más aterrizar en Barajas, su novio la entregó a un desconocido. La vendió a un proxeneta que la violó, golpeó y dejó sin pasaporte antes de encerrarla en un club.

Cinco meses después, tras haber soportado las agresiones sexuales de 799 hombres, el cliente número 800 del mafioso que la explotaba creyó su historia. La misma que le había contado a los otros 799, sin que ninguno le hiciera caso. Les decía ella que no estaba allí por gusto, que la habían secuestrado, que necesitaba ayuda. Ella se llama Svetlana Demidovich y su historia deja sin aliento durante los minutos que dura el cortometraje 'Escúchame' dirigido por la actriz Mabel Lozano.

Ella no pudo participar, como estaba previsto, en el IX Congreso Mundial de Bioética, que desde el lunes y hasta hoy se celebra en el Palacio de Congresos del recinto ferial Luis Adaro con el objetivo de analizar las violencias contra las mujeres. Aunque Lozano no pudo acudir, su trabajo sí fue dado a conocer en el transcurso del primer debate de la mañana, que moderó el director de EL COMERCIO, Marcelino Gutiérrez.

Cambiar la mentalidad

Unos debates que dejaron claro lo mucho que aún queda por hacer para acabar con esas violencias contra las mujeres. Así lo demostró la presidenta de la Asociación de Mujeres Juristas Themis, Amalia Fernández. «Los últimos estudios demuestran que la demanda de prostitución crece entre los jóvenes varones, a edades excesivamente tempranas», alertó, a la vez que planteó la necesidad de «prevenir para erradicar».

Algo que no será fácil mirando solo al Código Penal. La asociación de juristas, que suma a juezas, abogadas y procuradoras de todo el país, detecta «un retroceso» en la legislación que pretende acabar con la trata y explotación de seres humanos. «No puede quedar en manos del tribunal la decisión de si la víctima lo es».

Como tampoco lo será siguiendo los métodos procesales actuales. «¿Cómo es posible que caigan células terroristas o carteles de la droga y no los tratantes de personas?», le preguntó durante el tiempo de debate a la presidenta de Themis la antropóloga María José Capellín. «No puedo estar más de acuerdo con esa pregunta», dijo Amalia Fernández.

«Pasa como con la violencia machista: hay más muertas por esa causa que víctimas de ETA, pero a las mujeres no se las visibiliza», lamentó a la vez que puso como ejemplo dos sucesos ocurridos en los últimos días. «Por un lado, unos agentes de la Guardia Civil fueron agredidos por unos individuos. Inmediatamente se sucedieron las condenas. El presidente del Gobierno afirmó que la agresión no quedará impune. Casi a la vez, en otro punto de España una mujer fue asesinada por su expareja. Una mujer que había pedido, además, protección judicial. No ha habido condenas múltiples, ni pésames oficiales».

Todo porque, coincide ella con el resto de expertas, «se ha normalizado» el maltrato. «Mientras las víctimas no sean reconocidas, de nada nos sirven las leyes nacionales e internacionales. Necesitamos que se lleven a efecto y, sobre todo, cambiar de mentalidad».