El Comercio

Los siete magníficos de la sidra

Los premiados posan junto con sus diplomas en el centro municipal de El Coto.
Los premiados posan junto con sus diplomas en el centro municipal de El Coto. / AURELIO FLÓREZ
  • El caldo autóctono fue protagonista en una entrega de premios que coronó al llagar Fran como mejor productor de Asturias

El festival Gijón de Sidra se despidió de la ciudad haciendo un último repaso a lo mejor de este año en el centro municipal de El Coto. Siete fueron los galardones que se despacharon entre hosteleros, llagares y escanciadores, dejando patente que la cultura sidrera de Asturias debe unirse para ofrecer una única imagen que respete, a su vez, la diversidad del producto.

El premio a la mejor sidra recayó sobre el primer lote del Llagar Fran, que repite como mejor caldo tras su triunfo en 2015. En esta categoría, los tres finalistas fueron Estrada, M. Zapatero y Piñera. La sidrería La Fueya de Tomás, sita en Marqués de Urquijo, fue la encargada de recoger la distinción a mejor sidrería. Acabaron como finalistas otros dos chigres bien conocidos de la ciudad: Río Astur y Sobiñagu.

Técnica, estilo y sabor fueron los elementos escogidos para elegir al mejor escanciador. Dentro de la calidad que se puede encontrar en los locales de la ciudad, el elegido fue Alejandro Morán, de la sidrería la Pámpana. Eduardo Fernández (Los Pomares) y Wilkin Aquiles (El Otru Mallu) completaron el podio. El premio a la mejor cazuela, por su parte, para la mejor tapa ofrecida durante las jornadas, deparó como vencedora la merluza en lecho de trigueros y salsa de tomate de la sidrería El Buen Yantar. Debido a que cada chigre contó con la colaboración de un llagar distinto, también se valoró al mejor equipo, resultando vencedores El Saúco y Llagar Cortina. La sidrería más guapina, finalmente, fue la del Chaflán, y en el capítulo de la sidra más prestosa, la ganadora fue la sidra El Duque.