El Comercio

El Chas pide 50.000 metros llanos y bien comunicados para mudarse

Jesús Kocina, en las instalaciones del Chas, que ahora pretende adquirir el Grupo para su ampliación.
Jesús Kocina, en las instalaciones del Chas, que ahora pretende adquirir el Grupo para su ampliación. / CITOULA
  • La parcela debería contar también con licencia municipal para desarrollar actividad hípica y de tiro

La posibilidad de que el Club Hípico Astur (Chas) se traslade a otro lugar resolvería algunos de los problemas que se intentan solucionar, como facilitar la expansión del Real Grupo de Cultura Covadonga, evitar la gestión por el Grupo de unas especialidades deportivas en las que no tiene experiencia y acabar con el contencioso por la pretensión municipal de recuperar los terrenos que considera suyos, cosa incompatible, según se aseguró en su día, con la organización de concursos de equitación. Sin embargo, encontrar una ubicación adecuada tampoco parece tarea sencilla, ya que son cuatro los requisitos necesarios, sin contar el coste económico.

El Chas pide una parcela de unos 50.000 metros cuadrados, de terreno básicamente llano y bien comunicado, ya que hace falta que los camiones que transportan los caballos tengan un acceso razonablemente sencillo, y, por supuesto, con licencia municipal para la actividad de hípico y tiro. La guinda del pastel sería más proximidad a la zona central de Asturias que a las alas, y la posibilidad de mantener la actividad social que realizan algunos asociados, especialmente los más veteranos, poco interesados ya en la práctica deportiva, a los que el club no quiere abandonar, no sólo por razones económicas, sino también por fidelidad y respeto.

No es difícil pensar en una permuta de terreno de la finca grupista de Mareo, pero algunas fuentes consultadas explicaron que tal vez no sea todo lo llana que se precisa, antes incluso de valorar el interés que el Grupo pueda tener en mantener esa propiedad.

A priori, nada es descartable, ni siquiera que el Chas cambie de concejo y se aproxime a Oviedo, municipio del que puede nutrise a la hora de hacer nuevos socios, como lo está haciendo ya tras el cierre de El Asturcón. Sin salir de Gijón, solo hace falta mirar el mapa para ver que en parroquias como Serín, Montiana o San Andrés hay espacio suficiente con las características requeridas por el Chas.

Algo en lo que coincidieron todas las fuentes próximas a la negociación es en que las alternativas son muy amplias y que nada hay decidido, aunque cunde el optimismo sobre el buen final de la negociación, inicialmente a tres bandas, pero que podría requerir también apoyo del Ayuntamiento, a los efectos de licencias de obra o de recalificación de terrenos, en este caso sin fines especulativos.

En ese marco de amplias posibilidades, una cosa que parece más que probable es que será el Grupo la entidad que debería ocuparse de buscar una reubicación adecuada para el Chas si quiere quedarse con su finca. Quiere decirse que no es un precio de compra-venta lo que se está negociando, sino una operación más compleja que implica construir un nuevo Chas.

¿Cuánto cuesta eso? Fue, al parecer, una pregunta formulada por la directiva grupista que no obtuvo respuesta clara. Y es que ni siquiera los responsables del Chas, obviamente más próximos al mundo del caballo y sus instalaciones, se atreven a realizar una estimación, aunque habrá que despejar la incógnita con vistas a próximas reuniones, aún sin programar.

Más sencillo parece el acuerdo entre el Grupo y la empresa Ganax, ya que que las fuentes consultadas indicaron que las posturas están «muy próximas». Aunque los terrenos enajenados por el Chas como consecuencia del concurso de acreedores aún no han sido escriturados, Ganax pagó ya la totalidad de los 2,2 millones comprometidos y las deudas del club hípico quedaron saldadas. Falta documentar la permuta acordada en su día por el Ayuntamiento, pero todo apunta a que el único obstáculo que podría surgir es que hay otra empresa interesada.