El Comercio

La gijonesa Laia Duart, del despacho Egal Abogados.
La gijonesa Laia Duart, del despacho Egal Abogados. / E. C.

«Crecer sin la figura paterna tiene consecuencias nefastas»

  • Pese a que el número de padres que solicitan la custodia compartida de sus hijos va en aumento, las estadísticas reflejan que solo fue concedida en el 24,6% de las separaciones matrimoniales producidas el año pasado

Pese a que el número de padres que solicitan la custodia compartida de sus hijos va en aumento, las estadísticas reflejan que solo fue concedida en el 24,6% de las separaciones matrimoniales producidas el año pasado. La abogada gijonesa Laia Duart Álvarez de Cienfuegos es una firme defensora de esta medida, a la que solo encuentra ventajas: «Es la opción más deseable para los hijos porque es lo más parecido que pueden vivir a lo que existía antes de la separación de sus padres». Y, aunque reconoce que aún existe la creencia de que el padre «es prescindible», insiste en destacar la importancia de la figura paterna. En toda su extensión. «Los hijos no necesitan un padre que traiga el dinero a casa, necesitan un padre que les dé afecto», subraya tras apuntar que existen diversas investigaciones que concluyen que crecer sin la presencia de la figura paterna «tiene unas consecuencias nefastas» para los niños. Se ve, por ejemplo, en su comportamiento: «Muchos son más agresivos, tienen menos autocontrol y escaso sentido de la culpabilidad», detalla esta abogada y mediadora familiar.

Hoy abordará esta y otras cuestiones en la primera de las ponencias enmarcadas en unas Jornadas sobre Derecho de Familia organizadas por el Ateneo Jovellanos (a las 19.30 horas, en el salón de actos). Una conferencia en la que también abordará las últimas novedades jurisprudenciales. Como que, en casos de custodia compartida, el Tribunal Supremo viene dictando sentencias que conceden el uso de la vivienda al progenitor que menos ingresos tiene, pero por un tiempo limitado, que suele ser entre uno y tres años.

Explicará también Duart que la guardia y custodia compartida puede solicitarse incluso tiempo después del divorcio siempre que pueda demostrarse que es lo mejor para los hijos o que la situación existente en el momento del divorcio ha cambiado de forma sustancial. Sin embargo, la ley establece que no es posible cuando existe una situación de conflicto grave entre los progenitores.