El Comercio

El TS ve improcedente el despido de un profesor

  • Firmó un escrito en el que pedía información sobre estos trabajos y la licencia, la administración abrió denuncia de oficio y Picatoste acabó despedido

Empezó denunciando problemas de seguridad en su colegio y acabó despedido en enero de 2014. Ahora, el Tribunal Supremo acaba de fallar a favor del profesor Luis Alberto Picatoste, considerando su despido improcedente y ratificando una sentencia del Tribunal Superior de Justicia de Asturias. Picatoste llevaba quince cursos trabajando en el colegio de las Ursulinas y, tras el cambio de propiedad del centro, asegura que empezaron los problemas. El profesor, preocupado por unas grietas que aparecieron en el curso 2011-2012 durante unas obras en las que se habían incluso derribado paredes, acudió al Ayuntamiento de Gijón tras no recibir respuestas a sus preguntas en el propio centro y descubrió que las obras no contaban con la preceptiva licencia municipal. Firmó un escrito en el que pedía información sobre estos trabajos y la licencia, la administración abrió denuncia de oficio y Picatoste acabó despedido.