El Comercio

Pablo Ruiz, especialista en eliminar la avispa asiática.
Pablo Ruiz, especialista en eliminar la avispa asiática. / J. PETEIRO

Depredador de avispas asiáticas

  • Pablo Ruiz pone en marcha una empresa para combatir esta especie invasora

Atrapa a su presa, la lleva a la rama de un árbol y allí le arranca la cabeza, las alas y las patas. Éste es el cruel proceder de la avispa asiática ('vespa velutina') con una abeja, cuyo abdomen sirve de alimento a las crías de su depredador. Los adultos comen frutos rojos, principalmente, aunque no le hacen ascos a otras variedades. Así que esta especie se convierte en una doble amenaza para los profesionales del campo. En los últimos años, se ha expandido por el norte de España.

«Tengo amigos bomberos en Cantabria que salen todos los días, de nueve a doce de la noche, a eliminar los nidos», explica Pablo Ruiz, emprendedor que acaba de montar Solución Avispa Asiática, una empresa, con sede en Gijón, especializada en combatir a esta especie. Se cree que este insecto llegó al viejo continente -en concreto, a Francia-, en 2004, en un barco mercante procedente de China. En pocos años, colonizó el país galo y se extendió a Bélgica. En 2010, se asentó en España. «Tenemos que aprender a convivir con ella. Hay que olvidarse de erradicarla, pero podemos mermarla lo máximo posible», explica.

Este joven emprendedor utiliza varios métodos para controlar la población de avispa asiática, que avanza a un ritmo de unos cincuenta kilómetros al año en el norte del país. Un sistema de pértigas le sirve para alcanzar nidos colocados hasta a cuarenta metros de altura. A través de la punta que lo remata, introduce un veneno «de baja toxicidad» en el interior del avispero. Después de unos minutos, en los que la mezcla de insecticida y larvicida hace efecto, tira el nido al suelo y lo recoge para deshacerse de él con posterioridad. Esta maniobra «debe realizarse al atardecer o anochecer porque es cuando las avispas asiáticas están en el nido», indica Ruiz.

Otro método que efectúa este ingeniero forestal es la colocación de trampas. «Ideal para apiarios, cultivos de arándano o viñas», señala. El experto indica que la mezcla de cerveza negra, zumo de arándanos y azúcar atrae a estos insectos, que mueren ahogados en el líquido. Por su parte, el lanzamiento de 'troyanos' está indicado «cuando no se localiza el nido o está en un sitio inaccesible». Consiste en atrapar las avispas con un cazamariposas, colocarles un apósito impregnado en veneno y cortarles las patas traseras. Éstas, al volver al nido, lo infectarán.