El Comercio

La federación vecinal se planta para agilizar las obras en barrios

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Representantes de la FAV, en la rueda de prensa que ofrecieron ayer para comunicar su ultimátum al Ayuntamiento. / E. C.

  • Adrián Arias reclama la ejecución de los proyectos aprobados entre 2013 y 2015 por los consejos de distrito. De lo contrario amenaza con dejarlos

La Federación de Asociaciones de Vecinos de la Zona Urbana (FAV) dio ayer un ultimátum a la Corporación. Si no se ejecutan antes de fin de año las «40 ó 50 obras» aprobadas por los consejos de distrito entre 2013 y 2015, los representantes vecinales dejarán de «participar en los consejos de distrito y en el resto de órganos de participación que vendrán». Con esta rotundidad se pronunció el presidente de la FAV, Adrián Arias, encargado de lanzar este mensaje públicamente. «No podemos continuar sin reformar el Reglamento de Participación Ciudadana», indicó.

Modificación necesaria para reforzar los consejos de distrito, que son «el germen de la participación». Estas estructuras nacieron con el objetivo de dar voz y voto a los portavoces vecinales, pero no están de acuerdo con su desarrollo. «Si se nos va a ningunear no vamos a participar», sentenció Arias, quien aludió al Plan de Movilidad y al Plan General de Ordenación (PGO), en los que no tomarán parte si el Ayuntamiento sigue sin llevar a cabo las obras comprometidas con los barrios y sin cambiar el reglamento.

Presupuestos participativos

En su comparecencia pública, Arias, respaldado por numerosos representantes de la federación vecinal, criticó el sistema de los presupuestos participativos, una iniciativa que permite a los gijoneses votar entre 43 propuestas ciudadanas. Las elegidas se repartirán una partida de seis millones en 2017. Arias criticó, por un lado, que los vecinos solo tuviesen nueve días para votar en la plataforma habilitada en la web municipal y dos para hacerlo de forma presencial.

Además, objetó, «la información ha llegado muy tarde a los ciudadanos o ni siquiera ha llegado», en alusión a los folletos buzoneados por el Ayuntamiento. Para el presidente de la FAV, también ha resultado deficiente la «dinámica participativa», que no estaba pensada para «evitar la brecha digital». Los grupos municipales, anotó, no se han implicado como deberían. «No hay que entender los presupuestos participartivos como un tema de Foro», dijo, pues deben mantenerse «gobierne quien gobierne».