El Comercio

Cientos de vasos en el suelo marino del Puerto Deportivo.
Cientos de vasos en el suelo marino del Puerto Deportivo. / A. AUSÍN

Un mar de plástico y cristal

  • Cientos de vasos cubren el fondo marino del Puerto Deportivo

La marea baja del pasado martes dejó al descubierto una imagen pocas veces vista del Puerto Deportivo. A causa de la disminución de 2,2 metros del nivel del agua, excepcional debido a la acción de la 'mareona', parte del fondo marino quedó expuesto a la curiosidad de los paseantes, que pudieron observar cientos de vasos alojados en las profundidades. «Hay millones. La gente tira de todo al agua y después cree que desaparece», explica Daniel Suárez, presidente de la Federación Asturiana de Actividades Subacuáticas.

Esta entidad fue la encargada de realizar la última limpieza de los fondos marinos del puerto, retirando cerca de una tonelada de residuos el pasado junio. «La cantidad de cristal que hay ahí alojada es horrible. Según pudimos comprobar, había varias capas superpuestas. Y a medida que ibas retirando aparecían más», añade. Pese a este trabajo, el paso de los años y la presión del agua han hecho que muchos vasos ya formen parte del suelo submarino. Para retirarlos, según estima Suárez, «es necesario trabajar durante muchos años», eliminando paulatinamente los distintos estratos de basura.

Sin embargo, la cercanía del puerto a las zonas de ocio nocturno hace que estos trabajos de limpieza, que se realizan una vez al año de manera altruista, resulten infructuosos a no ser que los hábitos de la ciudadanía cambien. De hecho, en la tonelada de desperdicios retirada hace apenas cuatro meses no solo había vasos de plástico y cristal, sino que los buzos llegaron a retirar un radiador, retrovisores, papeleras, ruedas e, incluso, un carrito de la compra. «Lo primero de todo es la concienciación de la gente», sentencia.

Desde el Puerto Deportivo, asimismo, apuntan a esta concienciación de la ciudadanía como única vía para mejorar el estado del fondo, recordando a su vez que pese a organizar estas recogidas anuales «no tenemos ninguna obligación legal de hacerlo», según apunta su directora Flor Guardado. «Siempre intentamos tenerlo en el mejor estado posible, pero lo que nosotros tenemos concesionada es la lámina de agua. Retiramos cualquier desperdicio que flote sobre la superficie, y más aún si es producido por alguno de nuestros clientes», añade.

Esta gestión del fondo marino corresponde a Puertos del Estado, aunque desde la entidad gijonesa han pactado puntualmente con el Ayuntamiento para intentar prevenir la generación de más residuos. «Sobre todo se actúa los días de fiesta. Intentamos colocar más papeleras y más equipos de recogida para intentar prevenir», explica Guardado.

«Hace más de diez años»

Los hosteleros, por su parte, señalan que en los locales sitos en Claudio Alvargonzález se han tomado medidas para evitar estas prácticas. «Ahora no se puede salir con el vaso de cristal a la calle. Los porteros no lo permiten y para continuar bebiendo las consumiciones es necesario ponerlo en vaso de plástico», comentan desde el Grupo Gavia, propietarios de un local en la zona. A su juicio, este tipo de restos están acumulados desde «hace más de diez años, cuando había mucho más trajín de gente bebiendo en la barandilla y perdíamos una cantidad ingente de vasos».