El Comercio

Aquel 'expediente OVNI' de 1969

  • El Estado Mayor mantuvo como «confidencial» durante 24 años el caso de un «objeto al parecer de plástico, traslúcido», que sobrevoló Gijón

  • Defensa divulga 80 avistamientos de «fenómenos extraños» entre 1966 y 1993

Es el 26 de junio de 1969. El aeropuerto de Asturias acaba de cumplir su primer año operativo cuando el director de la terminal se ve obligado a aplicar un protocolo excepcional. Coge el formulario, la máquina de escribir, y lo asume. ¿Asunto? Tecla a tecla, rellena esa primera línea: «Comunicando objeto no identificado sobre este aeropuerto» (el caso se datará en Gijón al divisarse también desde la villa de Jovellanos).

Hay que ser serios. España vive cierta fiebre por los Objetos Voladores No Identificados (O. V. N. I.). El país es católico, cree en cuestiones que desbordan a la ciencia, pero también en el orden. El director del aeropuerto sabe que el informe que va a escribir saldrá en las próximas horas hacia Madrid, para aterrizar en la mesa del director general de Navegación y del Transporte Aéreo. Conviene ser templado. «Tengo el honor de informar a V. E. que en el día de la fecha, y entre las 10.45 y las 12 horas, se observó un objeto al parecer de plástico o similar, traslúcido, de forma trapezoidal y con cierta semejanza a las cometas empleadas por los niños».

La metáfora puede dar juego. ¿Son los extraterrestres un juego de inmaduros? El director no se permite disquisiciones y sigue tecleando con sobriedad. El objeto tenía «un borde brillante, pasando unas veces a ser brillante el borde anterior y otras el opuesto, variación que se supone debida al cambio de incidencias de los rayos del sol, puesto que el brillo, a todos los que lo observaron, dio la impresión de ser debido a luz reflejada y no propia».

La inquietud había sido grande en Gijón. Los que presenciaron el fenómeno lo comentan a los que se distraían en otros menesteres. El director del aeropuerto ha tomado las referencias imprescindibles para informar a Madrid. «Su altura imposible de precisar así como su tamaño, aunque no sería muy aventurado atribuirle un diámetro superior a los 15 metros», expone. «Su desplazamiento lento y en dirección aproximada Este-Oeste», completa.

El director ha tomado sus cautelas y quiere que se sepan. «La observación se comunicó por línea directa desde la TVR al Centro de Control de Paracuellos». También telefónicamente al cuarto negociado de la tercera sección, anota. «Dios guarde a V. E. muchos años», culmina.

Seis días después es el subsecretario de Aviación Civil quien, tras leer las noticias llegadas de Asturias, toma una decisión. Escribe al teniente general jefe del Estado Mayor del Aire para notificarle la situación «a los efectos que procedan». Acaba de abrirse de esta forma el expediente 690626 sobre avistamiento de fenómenos extraños, que el Estado Mayor mantendrá clasificado como «confidencial» hasta 1993.

Potentes prismáticos

El episodio cobró actualidad ayer, cuando el Ministerio de Defensa subió a su biblioteca virtual 80 informes desclasificados, 1.900 páginas a las que ha denominado 'Expedientes OVNI' y que detallan avistamientos parecidos. La clave del misterio asturiano la aporta el informe del oficial de inteligencia que propuso retirarlo de los archivos confidenciales. Según expuso, «un corresponsal del Centro de Estudios Interplanetarios en Gijón pudo observarlo con ayuda de unos potentes prismáticos, verificando que se trataba de un globo sonda muy parecido al que fue visto en Madrid el 5 de septiembre del 68 (globo estratosférico del CNES francés)». Confirmado: el misterio tenía explicación, pero por si acaso, puso en alerta al Ejército del Aire.