El Comercio

La entrada a consultas externas volverá a ser la puerta principal de Cabueñes.
La entrada a consultas externas volverá a ser la puerta principal de Cabueñes. / AURELIO FLÓREZ

Cabueñes recuperará su vieja entrada

  • Los problemas de accesibilidad en la puerta principal habilitada hace cinco años obligan al Sespa a rectificar. Los taxis también se moverán

  • Las consultas externas, relegadas tras la reforma de 2011, serán el eje de la reforma hospitalaria

Cabueñes recuperará su vieja entrada, la que durante años estuvo apostada en el edificio de consultas externas, en la zona más próxima a Urgencias. El futuro plan de ampliación que impulsa ahora el Principado y que prevé incorporar un nuevo edificio de cinco plantas de altura, además de 115 camas en el ala de hospitalización y la reforma integral de urgencias y quirófanos, servirá para que el Servicio de Salud (Sespa) dé marcha atrás sobre una actuación que a la postre acabó siendo un fiasco.

En 2011 y de la mano de la construcción del área de Hemodinámica (el bloque que se levantó entre hospitalización y consultas externas), la Consejería de Sanidad decidió cambiar la entrada principal del hospital. La tradicional puerta de acceso pasó de la zona ambulatoria al edificio de pacientes ingresados, donde se instaló una pérgola (que no protege de la lluvia ni del viento, algo bastante incómodo dado el clima asturiano), y donde acabó por apostarse la parada de taxis a pesar de la oposición del entonces gerente de Cabueñes, Luis Hevia, actual responsable del HUCA, que siempre defendió una entrada «más despejada».

La decisión del cambio de acceso no estuvo exenta de polémica. No solo por el cambio en sí, sino porque la entrada escogida traía aparejadas dificultades de accesibilidad al ser una rampa con bastante pendiente. De hecho, con el tiempo, la zona se convirtió en una suerte de parada continua de vehículos, pues las personas con problemas de movilidad son llevadas por sus familiares hasta la mismísma puerta. Quienes se desplazan en silla de ruedas o con muletas optan por otra solución: o bien acceden por Urgencias (en la zona más baja del hospital) o van por la vieja entrada, ya que les resulta complicada la nueva rampa.

La pretensión inicial de la Consejería de Sanidad allá por 2011 era reorganizar el tráfico de visitantes y despejar la vieja entrada que se había convertido en paso obligado tanto para los pacientes que acudían a consulta como los que iban a visitar a familiares ingresados, a someterse a una prueba radiológica o un análisis clínico. De aquélla, el pasillo que comunicaba la zona ambulatoria con la de los hospitalización se conocía como 'la M-30' por la densidad de personas que se concentraban a diario.

Sanidad busca ahora que las consultas externas, relegadas tras la reforma de hace cinco años, recuperen protagonismo. De hecho, en la documentación que acompaña al plan funcional y a la licitación para la redacción del proyecto básico, fase I, de la ampliación, se asegura que «el nuevo hospital será un complejo donde prime el área ambulatoria con lo que esos accesos se convierten en la puerta principal del hospital». El Principado pide que la propuesta de ampliación conjugue «todas las necesidades de acceso desde el exterior, teniendo en cuenta las necesidades jerarquizadas para peatones, vehículos privados, transporte sanitario, y por tanto, la creación de zonas 'stop and go' (reserva de parada), así como áreas de intercambio de pacientes en el interior».

Publicado en el BOE

El anuncio de la fase I del proyecto básico de ampliación fue publicado en el Boletín Oficial del Estado (BOE) el pasado día 19 de octubre. El plan sale con un precio de licitación de 990.850 euros. El plazo para la recepción de ofertas expira el próximo 20 de noviembre. El proyecto de obra tiene un plazo de 26 meses.

Esta primera fase de las obras incluye, además de la ampliación, las reformas necesarias para establecer conexiones y circulaciones con el edificio actual. En ese sentido, el proyecto definitivo dispondrá la ordenación general del entorno relacionada con la configuración de la accesibilidad, el transporte público, el aparcamiento, los accesos peatonales y el helipuerto.

El nuevo pabellón, de cinco plantas en altura más planta baja, contará con 17 quirófanos (y la posibilidad de alcanzar los 19) divididos en dos bloques mucho más modernos y tecnológicamente avanzados que los actuales. Cuatro de ellos serán integrados con manejo digital de la información y conectividad con el exterior. Otro será híbrido y estará equipado con dispositivos avanzados de formación de imagen médica para permitir una cirugía poco invasiva.

El futuro edificio hospitalario permitirá reubicar las Urgencias, el bloque quirúrgico, las consultas externas, las unidades de cuidados críticos (UCIs) y otros servicios con relación obligatoria de proximidad. Se construirá también un nuevo aparcamiento. Será de pago.