El Comercio

«Es asqueroso lo que me hace, pero no quiero que me deje»

«Me hace daño cuando practicamos relaciones sexuales, pero si no le dejo hacerlo no me quiere». «No me gusta esa postura, pero tengo miedo a perderle». «Es asqueroso lo que me hace, pero no quiero que me deje». Son frases pronunciadas por diferentes adolescentes ante las psicólogas que las atendieron tras haber sido golpeadas por su pareja. Ninguna se reconoce, además, como víctima de agresión sexual, pese a que han mantenido relaciones no consentidas. «Pero ellas dicen que lo hacen por amor y creen que deben aguantar con todo», asegura la directora del Centro de Atención a Víctimas de Agresiones Sexuales y Malos Tratos (Cavasym). El único nexo común entre todas es su dependencia del agresor, «ya que los casos llegan de todos los tipos de familias» y que ninguna se plantea denunciar. «No quieren que a su novio le pase nada malo. Necesitan mucha terapia».