El Comercio

Julio Pinilla, tercer directivo del Grupo que dimite en siete meses de mandato

  • Argumenta «motivos personales» para explicar una decisión que ya tomaron con anterioridad Tasio del Reguero y Rocío Ríos

Julio Pinilla, vocal de la directiva del Real Grupo de Cultura Covadonga que preside Antonio Corripio, presentó el pasado sábado su dimisión irrevocable, según él mismo confirmó a EL COMERCIO, «por razones personales». Se trata de la tercera baja en la lista de 16 directivos que tomaron posesión el pasado 26 de marzo, tras la victoria electoral de Antonio Corripio en los comicios del 20 de marzo del año en curso, es decir, en tan solo siete meses de gestión.

Julio Pinilla, hijo del expresidente del Grupo Manuel Pinilla Trapote, fue uno de los directivos más activos desde que accedió al cargo y acompañó a Corripio en varios de los actos que constituyeron un hito durante su mandato. Ayer, al ser preguntado por los motivos de su decisión, renunció a dar más explicación que un lacónico «razones personales». No obstante, en las redes sociales se manifestó «desilusionado» tras haberse «implicado» mucho.

Los otros dos directivos de Corripio que dimitieron hasta el momento citaron explícitamente la falta de tiempo como argumento básico y el propio presidente admitía hace poco que el ritmo de trabajo que impone la gestión de una sociedad como el Grupo es difícil de seguir para personas que tienen obligaciones profesionales.

La primera dimisión desde la victoria electoral de Corripio se produjo el 23 de agosto pasado, cuando Tasio del Reguero, vicepresidente tercero, anunció su renuncia al cargo porque «los compromisos profesionales y familiares no me permiten dedicar tanto tiempo como correspondería a un vicepresidente». Se da la circunstancia de que Tasio del Reguero ya había ocupado ese cargo en la directiva de Ángel Cuesta y que incluso fue candidato a presidente en las primeras elecciones que ganó Enrique Tamargo, así que poca sorpresa cabía en lo que gestionar el Grupo significa. Sin embargo, Del Reguero dijo que «ahora ya no es necesario que me involucre tanto, así que dejo las riendas al actual equipo directivo. Prefiero hacerme a un lado y ceder el testigo».

La otra dimisión anterior a la de Julio Pinilla se produjo este mismo mes, el pasado día 3. La protagonista fue la atleta Rocío Ríos, uno de los apoyos más populares de la candidatura de Antonio Corripio antes de las elecciones.

Prácticamente coincidente con Tasio del Reguero en sus argumentaciones, Rocío Ríos alegó ««incompatibilidad de vida familiar y profesional» con el cargo y añadió que «la experiencia ha sido muy ilusionante, pero no estoy en el momento adecuado para continuar. Me resulta imposible llegar a todo como me gustaría»porque «el alto ritmo de trabajo y la cantidad de nuevos proyectos que se están abordando han puesto de manifiesto que se necesita más dedicación de la que yo ahora mismo dispongo».

Relevos en preparación

Antonio Corripio lamentó ayer la renuncia de Pinilla, «que es persona a la que conozco desde hace muchísimos años y que considero muy querida y valiosa». El presidente del Grupo Covadonga achacó la dimisión a que los directivos tienen que asumir un «trabajo muy exigente y que sin duda provoca desgaste» y negó que existan discrepancias graves, aunque explicó que «no estamos funcionando de forma presidencialista y eso supone que hay que participar en muchas reuniones, debatir y luego lo votamos todo. Eso implica que no siempre se toman los acuerdos que uno quiere, y hay que asumirlo».

La directiva del Grupo anunció ayer que prepara relevo para sustituir alos dimisionarios, que serán dados a conocer, probablemente, la próxima semana. Según pudo saber este periódico, la previsión era nombrar a dos personas, por las bajas ya conocidas de Tasio del Reguero y Rocío Ríos, pero ahora toca cubrir una nueva vacante en un equipo que partió con 16 miembros.