El Comercio

Los vecinos de Laviada piden reunirse con Couto y Aparicio

Nueva concentración de los vecinos de Laviada, en el parque de Teodoro Cuesta.
Nueva concentración de los vecinos de Laviada, en el parque de Teodoro Cuesta. / JOSÉ SIMAL
  • Los residentes en el barrio volvieron a concentrarse en el parque Teodoro Cuesta para exigir al Ayuntamiento que ordene derribar, de inmediato, las naves abandonadas de la zona

El parque de Teodoro Cuesta volvió a convertirse ayer en escenario de las protestas vecinales. Los residentes en el barrio de Laviada se concentraron en este punto para exigir al Ayuntamiento que ordene derribar, de inmediato, las naves abandonadas de la zona. Ya habían dicho que tapiar los accesos no era suficiente. Representantes de la asociación de vecinos de Laviada se reunieron la semana pasada con el concejal de Seguridad Ciudadana, Esteban Aparicio. Dado que el asunto no se ha solucionado, piden un nuevo encuentro, al que también quieren que acuda el edil de Urbanismo, Fernando Couto.

«Uno pasa la patata caliente al otro. Y los policías no faltan, pero ésa no es la solución», señaló Fernanda González, vecina del barrio. Según explicaron, Aparicio, después de consultar a Urbanismo, les dijo que ayer comenzarían a derribarse las naves. Pero no fue así. Por ello, reclaman reunirse con ambos concejales de Foro y dar una respuesta al problema con la mayor celeridad.

El presidente vecinal, Florencio Martín, explicó que le había llamado el abogado de Dindurra Uno, la empresa propietaria de las naves de Vulcanizados Trancho y Calor y Café, para comunicarle que no pueden derribarlas porque carecen del permiso de la Sociedad de Gestión de Activos Procedentes de la Reestructuración Bancaria (Sareb), con quien tiene contraída la deuda hipotecaria que pesa sobre los inmuebles. Sin embargo, Couto indicó el pasado 14 de octubre que Dindurra Uno sí contaba con el visto bueno.