El Comercio

El empresario acusado de un accidente mortal acepta un año y medio de cárcel

Parque de carbones, donde se produjo el accidente mortal.
Parque de carbones, donde se produjo el accidente mortal. / L. SEVILLA
  • Deberá indemnizar con 180.000 euros a los padres y hermanos del joven de 25 años que murió al estallar una cuba en el parque de carbones

El empresario de origen irlandés juzgado por la muerte de un trabajador en el parque de carbones de El Musel llegó ayer a un acuerdo con la fiscalía por el que acepta los cargos que pesan sobre él y acepta una condena de un año y medio de prisión, frente a los dos que inicialmente le solicitaba la acusación pública. Además, A. L. deberá abonar indemnizaciones de unos 180.000 euros a los padres y los dos hermanos de la víctima, un joven de 25 años que murió al reventar la compuerta de un camión cisterna con el que se disponía a realizar trabajos de limpieza. El fatal accidente que segó la vida del operario tuvo lugar en enero de 2014.

La representante del ministerio fiscal tuvo en cuenta para la reducción de la pena el atenuante muy cualificado de reparación del daño, pues el procesado consignó antes de la vista oral 190.000 euros en concepto de responsabilidad civil. Le impone seis meses de cárcel por el delito contra la vida y la salud y un año de prisión por del delito de homicidio imprudente. La vista oral estaba prevista que se celebrase en el juzgado Penal número 3 de Gijón, si bien el acuerdo evitó el juicio.

El procesado, supuestamente, «ordenó a su empleado la utilización de equipos de trabajo peligrosos, asumiendo la realización de los mismos con equipos ajenos al control de la propia empresa, sin haber realizado comprobaciones previas y periódicas de los mismos», señalaba la fiscal en su escrito de calificación. «El trabajador de la empresa, con la categoría profesional de palista y jefe de planta, se encontraba desempeñando su trabajo. En un momento dado, cuando iba a limpiar los viales y la báscula, siguiendo las instrucciones de su jefe -el condenado, administrador único y máximo responsable de las materias de prevención de riesgos laborales en la empresa-, y como no había instrumentos para realizar esas tareas, pidió prestado a otra empresa una cisterna remolcada por un tractor», añade la fiscalía. Cuando se disponía a rellenar de agua la cisterna, «la compuerta de ésta y sus pernos reventaron y salieron disparados, golpeando al trabajador y causándole la muerte». La pieza que le golpeó y le causó la muerte salió lanzada unos 25 metros.

Exceso de presión

«El accidente se produjo como consecuencia de un exceso de presión en el interior de la cuba, por llenado incorrecto de la misma, sin que actuara la válvula de seguridad», apuntaba la acusación pública. El condenado «incumplió de manera absoluta las obligaciones derivadas de su cargo, en especial las asumidas en materia de prevención de riesgos laborales», señaló la fiscal durante la causa.