El Comercio

Nuevo Roces tiene varios proyectos de presupuestos participativos.
Nuevo Roces tiene varios proyectos de presupuestos participativos. / E. C.

El proceso participativo y los distritos se llevan ocho millones

  • El gobierno local tendrá que cumplir la regla del gasto estatal y negociar mucho con la oposición para evitar una segunda prórroga presupuestaria

El proyecto presupuestario municipal de 2017 inicia su tramitación con muchas cargas y compromisos de gasto adquiridos por un gobierno, el de Foro, que lleva cinco años y medio al frente del Consistorio. El movimiento vecinal gijonés también tendrá su cuota de hipoteca en estas nuevas cuentas, pues entre los consejos de distrito y el nuevo proceso participativo que ha seleccionado 33 proyectos mediante votación popular (telemática y presencial) hay ocho millones de euros que ya tienen destino asignado.

El reparto vecinal es el siguiente: dos millones para que los seis consejos de distrito decidan una serie de obras en sus respectivos territorios y otros seis millones para el listado de actuaciones de los presupuestos participativos.

Los accesos seguros a Nuevo Roces para el uso compartido por peatones y ciclistas (600.000 euros), la inversión en el albergue de animales de Serín (70.000) y la construcción de una acera en la carretera del Obispo, en el tramo comprendido entre el camino de los Caleros y el Santuario de Contrueces (65.000), ocupan el podio de los proyectos más votados por los vecinos. Éstas y otra treintena de iniciativas, cuyo coste global asciende a 5,8 millones de euros, se materializarán con cargo al proceso participativo.

El gobierno local tendrá que hacer frente a las limitaciones que vienen impuestas por el Ministerio de Hacienda y las leyes del Gobierno que afectan a las administraciones. Una de ellas es que las cuentas no podrán sobrepasar la regla del gasto, la misma que por un error de interpretación de la interventora sacudió la vida municipal la pasada primavera cuando se creyó que se había incumplido y que las cuentas de Gijón debían ponerse bajo tutela del Principado. La regla del gasto no es otra cosa que el techo de gasto que impone la ley orgánica de estabilidad Presupuestaria y Sostenibilidad Financiera, con la que grupos como Xixón Sí Puede acusan a la concejalía de Hacienda de «marearles».

Foro también deberá aprender de la experiencia negociadora del año pasado con la oposición cuando la aceptación de la mayoría de las enmiendas presentadas por los grupos de la izquierda no fue suficiente para sacar adelante su proyecto presupuestario para 2016. Para evitar una segunda prórroga presupuestaria consecutiva, que ralentiza forzosamente la actividad municipal y obliga a vivir en un bucle de continuas modificaciones presupuestarias aprobadas por el Pleno, tendrá que redefinir su estrategia de negociación política desde el primer minuto.

Habrá que ver hasta qué punto el gobierno local renuncia a sus principios de gestión presupuestaria, como el objetivo de amortización de deuda municipal, para hacer concesiones a los demás.

Un reciente fallo del Tribunal Constitucional invalidó la posibilidad de que se pudiera aprobar por junta de gobierno un presupuesto tras un año de prórroga. Una opción que favorecía que los ocho concejales de Foro diseñasen las cuentas municipales sin cortapisas.