El Comercio

Ingresa en prisión, a petición de un juez de Bilbao, el supuesto pedófilo que grabó a niños en el Grupo Covadonga

  • Los hechos imputados en la entidad deportiva de Las Mestas están aún pendientes de juicio

El presunto pedófilo acusado de captar imágenes de menores en los vestuarios del Grupo Covadonga fue detenido ayer en su puesto de trabajo en una empresa de ingeniería ubicada en los bajos del estadio de El Molinón. Salió esposado por agentes de la Policía ante el estupor de sus compañeros. Sobre él pesaba una orden de búsqueda e ingreso en prisión dictada por un juzgado de Bilbao como autor de un delito de pornografía infantil, anterior a los hechos por los que fue arrestado en julio y que aún están pendientes de juicio. El individuo, reincidente, fue trasladado en la jornada de ayer al centro penitenciario de Villabona. Tenía una reclamación vigente desde hacía un mes que había incumplido.

Ese mismo juzgado de Bilbao había dictado hace meses una orden de prohibición de entrada a centros deportivos en los que pudiera haber usuarios menores de edad debido a la alta peligrosidad del sujeto. Del Grupo Covadonga lo expulsaron dos meses antes de su último arresto, por indicación de la Policía Nacional una vez que comenzaron las investigaciones. Fue durante la inspección de su ordenador de trabajo y de los dispositivos electrónicos que tenía en su vivienda cuando los agentes localizaron, presuntamente, imágenes de niños en los vestuarios de un gimnasio que parecían ser las instalaciones del Grupo. Se constató entonces que el investigado era socio de la entidad y se procedió a negarle la entrada a las instalaciones. Supuestamente, formaba parte de una red de pornografía infantil con una gran actividad nacional de distribución ‘online’ de grabaciones de abusos a menores y había utilizado los vestuarios para captar imágenes de menores desnudos.

Las víctimas aparecían desnudas de cintura para abajo y solo a uno de ellos se le veía la cara en las imágenes grabadas con un dispositivo móvil.

21 arrestados

Durante la operación, que provocó un gran estupor en la entidad grupista, fueron detenidas otras 21 personas en otras catorce provincias. Los integrantes utilizaban los equipos informáticos de sus respectivos lugares de trabajo y sus redes internas para realizar las descargas, según explicaron entonces las fuerzas y cuerpos de seguridad. «Intentaban esquivar en todo momento la acción policial», añadieron los investigadores.

96 discos duros

Requisaron 96 discos duros, diez ordenadores, diecisiete dispositivos USB y tarjetas de memoria, tres tabletas, 68 CDs y DVDs (que almacenaban varios gigas de fotografías y vídeos ilícitos) y cinco teléfonos móviles. Al sospechoso de Gijón la Policía le decomisó el ordenador que utilizaba en su empresa dos meses antes de su detención. Localizaron, al parecer, abundante material de contenido pedófilo.

No era la primera vez que esta misma persona se veía envuelta en una investigación por los mismos delitos de pedofilia. Ya había estado involucrado en otra operación contra la pederastia que se materializó en varias provincias y que fue dirigida por un juzgado de Bilbao. El caso del Grupo está aún pendiente de juicio.

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