El Comercio

La oposición ve en el presupuesto una mera declaración de intenciones

  • PP y Ciudadanos creen que puede ser un punto de partida, mientras PSOE, Xixón Sí Puede e IU destacan que no aporta el techo de gasto

La oposición acogió ayer con escepticismo la propuesta de presupuestos para 2017 que les presentó el equipo de gobierno municipal. Ninguno de los grupos con representación en el Consistorio encontró motivo, tras un primer vistazo a las cuentas, para descartar un acuerdo. Se puede decir que mientras PP y Ciudadanos creen que el documento que ayer recibieron en formato informático es una base a partir de la cual comenzar el diálogo, socialistas, Xixón Sí Puede e IU consideran que es una mera declaración de intenciones con incierto sentido práctico mientras no sea conocido el techo de gasto, cantidad que debe calcular el Ayuntamiento conforme a la normativa estatal y sus circunstancias concretas sobre endeudamiento, grado de ejecución del año anterior...

Recorte de inversiones

«Seguimos sin información suficiente para hacer una evaluación, porque el gobierno municipal nos comunicó que aún no pueden decirnos cuál es el techo de gasto disponible, que es un límite legal que afecta tanto al Ayuntamiento como a los organismos públicos municipales», declaró a EL COMERCIO el portavoz socialista, José María Pérez.

A falta de ese dato, «imprescindible para poder discutir el presupuesto y sus partidas», Pérez adelantó que «supone una reducción respecto a los recursos disponibles de este año 2016 y esa reducción es muy llamativa en el apartado de inversiones». Según el portavoz socialista, «la reducción de la inversión es superior a los 17 millones de euros».

El objetivo planteado por Foro a los grupos es iniciar las negociaciones con vistas a que la junta de gobierno apruebe el 18 de noviembre una propuesta lo más consensuada posible, si bien se tratará de una aprobación provisional, de forma que todavía quedaría tiempo para negociar hasta el 17 de diciembre, cuando se produciría la aprobación definitiva por parte del equipo de gobierno. Xixón Sí Puede pidió tener el documento definitivo antes de la votación en Pleno, prevista para el 27 de diciembre, con vistas a poder presentarlo a las bases y decidir con ellas si se apoya o no.

De momento, José María Pérez dijo que Foro «está jugando a la propaganda» y la forma de presentar la propuesta le parece que «pone en solfa el interés en buscar un acuerdo».

«Un lastre» la fiscalidad

En su primera aproximación al presupuesto municipal para 2017, Mario Suárez del Fueyo, portavoz de Xixón Sí Puede, coincidió con otras fuerzas de izquierda al señalar que sin la regla de gasto las previsiones pueden convertirse en papel mojado. No obstante, citó dos datos, uno que considera positivo y otro negativo. El alentador es la dedicación del 0,7% del gasto a cooperación «que fue aprobado a instancia nuestra y de IU». Sin embargo, «la aprobación previa de las ordenanzas fiscales es un lastre para el acuerdo, porque limita los ingresos. Habíamos pedido una mayor recaudación por los cajeros automáticos en la calle y por las instalaciones de telefonía móvil, por ejemplo, que ya no podrá ser. Pero estamos abiertos a la negociación porque es mejor tener presupuestos que no tenerlos. Otra cosa es que acepten o no nuestras propuestas».

Gastos fijos «peligrosos»

Pablo González, portavoz del PP, hizo un primer análisis en el que dijo que «la estructura de los gastos fijos es cada vez mayor y supera los 5,5 millones de euros. Eso es peligroso porque te deja sin capacidad de decisión». El PP ataca los gastos de personal en función de programas de concertación pues entiende que el desarrollo económico no llega con contrataciones directas en planes de empleo que, además, disparan el gasto por las indemnizaciones que hay que pagar.

El PP juzga, sin embargo, positivo «que el gasto corriente se esté estabilizando en torno a los 900.000 euros, que es algo normal» y orientó sus objetivos de negociación a reducir la estructura pública y la deuda, pues «lo que no tiene sentido es gastar en un año en torno a diez millones y tener luego que pagarlo en tres o cuatro años. Eso sí que es una burbuja».

Entre las propuestas, reducir el impuesto de plusvalía, porque «a priori somos favorables a apoyar, pero tienen que hacernos algún guiño».

IU, a través de la concejala Ana Castaño, es escéptica ante las cuentas presentadas. «Por una parte -dijo-, porque mientras no tengamos el techo de gasto podemos estar hablando de un presupuesto falso. Hablamos de 230 millones, pero como si hablamos de 250, porque si el techo de gasto se fija en 205, por ejemplo, las previsiones no sirven. Por otra parte, dudamos de la capacidad de Foro para cumplir el presupuesto, porque el nivel de ejecución es bajo», anotó.

Preocupación de Ciudadanos

En el caso de Ciudadanos, su portavoz consideró el presupuesto «demasiado continuista» para dar respuesta a las necesidades y ser motor económico, especialmente porque «la inversión vuelve a ser la gran damnificada. Apenas se dedica a inversión el 10% y la mayor parte ya está comprometida. También nos preocupa el incremento, en un 6,5%, del gasto corriente», anotó José Carlos Fernández Sarasola.