El Comercio

Florentino Álvarez, un maestro entre dos siglos

Catecismo de niñas, cuerpo auxiliar, el 21 de mayo de 1925.
Catecismo de niñas, cuerpo auxiliar, el 21 de mayo de 1925. / J. PEINADO
  • Fundó el colegio Sagrado Corazón de Jesús en la calle Cabrales a finales del XIX. Su familia dona ahora su colección fotográfica

  • Con estudios de seminarista, profesor de Primaria y perito calígrafo, por sus aulas pasaron generaciones de gijoneses durante casi 40 años

Fue uno de los colegios más prestigiosos de Gijón durante años. En el, por entonces, número 43 de la calle de Cabrales (el edificio que hace esquina con la calle de San Agustín), el profesor Florentino Álvarez Álvarez (Gijón, 1865) dejó muestras de su docencia para niños y niñas durante casi cuatro decenios, dando rienda suelta a una vocación que se gestó después de cursar estudios de seminarista y, más tarde, con la obtención del título de Maestro de Instrucción Primaria y de perito calígrafo. La cualificación estaba asegurada y fue entonces cuando el joven Florentino dio un paso más: primero, crear una escuela privada. Fue solo la semilla. Luego, a finales del siglo XIX, convirtió aquella academia en el colegio de niños Sagrado Corazón de Jesús. Allí mantuvo la docencia hasta mediados los años veinte del siglo pasado. Casi cuarenta años en los que muchas generaciones de niños gijoneses se aplicaron en sus aulas, a pesar de lo cual su trayectoria personal, y la del colegio citado, parecían haber pasado a una injusta oscuridad.

Ahora, de la mano de la generosidad de su propia familia, de sus herederos, el colegio Sagrado Corazón de Jesús resucita de sus propias cenizas. Decenas de fotografías inéditas durante un siglo escondidas han salido del baúl de los recuerdos y, desde hace unas semanas, forman parte del Archivo Municipal de Gijón. Habían viajado, incluso, fuera de la ciudad. Ahora regresan, vía donación desinteresada, desde Valladolid para enriquecer el tesoro fotográfico de la ciudad y, a la vez, para reivindicar un colegio que tuvo una indudable y poco reconocida importancia. El archivo donado tiene obras de famosos fotógrafos gijoneses y asturianos como Pardo, Vinck, Julio Peinado, Wandik, Merás, Ramón del Fresno, Medina, José Bastide, Fotofilm o Klark.

Eduardo Gutiérrez, en nombre de la familia, formalizó la cesión de esta documentación de una familia muy ligada a Gijón. Uno de sus miembros, Severino Gutiérrez García, forjó el rosetón de la 'Iglesiona'. La hija de Florentino, Rosario, nunca abandonó, hasta su muerte, la casa-colegio de la calle Cabrales. Su marido, Manuel Gutiérrez Rodríguez, navegó en vapores como 'Mina Coto' y 'Santirso'. Ahora, la donación también incluye documentos del archivo personal de este maquinista de la Naviera del Nalón. En total, una valiosa documentación para el Archivo Municipal y su apartado de imágenes, creado en 1989, y que consta de miles de fotografías de la ciudad. La historia del colegio Sagrado Corazón de Jesús, a partir de ahora, formará parte de esta histórica hemeroteca.