El Comercio

El pedófilo que grabó a niños en el Grupo Covadonga acumuló 100.000 imágenes

  • Ingresó en Villabona por una condena de dos años por un delito de pornografía infantil cometido en Bilbao. Los hechos de Gijón están aún pendientes de juicio

El supuesto pedófilo que grabó a niños en el vestuario del Grupo Covadonga tiene una condena en firme de dos años de prisión por otro delito de pornografía infantil cometido durante su estancia en el País Vasco en 2013. El individuo fue detenido el jueves y trasladado al centro penitenciario de Villabona, tal y como adelantó EL COMERCIO. Los hechos delictivos más recientes, los supuestamente perpetrados en Gijón, aún están pendientes de juicio.

Un juzgado de Bilbao consideró probado que el acusado usaba una conexión telefónica de internet para compartir, «con pleno conocimiento con el resto de usuarios de la red mediante un popular programa de descarga de vídeos y de imágenes, multitud de archivos con contenido pornográfico infantil que reflejaban menores de edad en actitud explícitamente sexual».

En el registro de su domicilio en Vizcaya, los agentes se ocuparon de «un ordenador y demás evidencias informáticas propiedad del acusado», entre las que se localizaron 100.000 archivos de imagen y vídeos explícitos de contenido pornográfico infantil. Sobre esos hechos probados, la fiscalía y la abogada del acusado llegaron a un acuerdo por el que el presunto pedófilo asumió una pena de dos años. Sin embargo, obvió los requerimientos con los que se le ordenaba el ingreso en prisión, por lo que fue finalmente detenido en su puesto de trabajo -una ingeniería de Gijón- y llevado a la cárcel de Villabona.

El mismo individuo fue arrestado en julio en el marco de una operación contra la pornografía infantil en la que fueron detenidas 21 personas en catorce provincias. La investigación comenzó a mediados del pasado año para determinar la posible existencia de un delito de producción de material pedófilo y abusos sexuales a menores por parte de alguno de los detenidos o su conexión con pederastas.

En uno de los registros realizados en el domicilio en Gijón, los policías encontraron material pornográfico obtenido en los vestuarios de un centro deportivo que los agentes reconocieron como el Grupo Covadonga. Al tener carné de socio de las instalaciones, logró que sus actividades ilícitas pasaran inadvertidas.

Teléfonos y ordenadores

De este modo, supuestamente, lograba el gijonés proporcionar material pedófilo al resto de integrantes de la red que desmanteló la Policía Nacional. Los detenidos se encargaban de distribuir el material a través de las herramientas habituales de este tipo de infractores. En el marco del operativo, la Policía Nacional se incautó de 96 discos duros, diez ordenadores, 17 dispositivos USB y tarjetas de memoria, tres tabletas, 68 CDs y DVDs (donde se almacenaban varios gigas de fotografías y vídeos ilícitos) y cinco teléfonos móviles.