El Comercio

«Antes de fin de año se iniciará la selección de los planes de empleo»

¿Cuándo prevén celebrar los procesos de selección para los nuevos planes de empleo?

El lunes el Principado publicará las convocatorias de los diferentes programas y nuestro compromiso es presentarnos a todas. En función de los ayuntamientos que lo hagan, recibiremos más o menos dinero y ahí sabremos cuánta gente podremos incorporar. El año pasado nos obligaban a tener a la gente contratada antes del 31 de diciembre, lo que llevó por ejemplo a Oviedo a renunciar a los procesos de selección. Ahora nos dan un margen más amplio, hasta el primer trimestre de 2017. Las pruebas de selección empezarán antes de fin de año, aunque a lo mejor se extienden a enero. Los beneficiarios empezarán a trabajar cuando acaben los del plan actual, que entraron en febrero.

¿Sigue habiendo riesgo de denuncias por parte de los beneficiarios?

Esta es una cuestión delicada y por eso hay ayuntamientos que están diciendo que no a los planes de empleo autonómicos y el año pasado nosotros llevamos la cuestión al Pleno. En Gijón nos hemos blindado incorporando a estos trabajadores al convenio colectivo e intentando definir muy bien las obras y servicios a las que se tienen que dedicar. Pero, mientras no se cambie la normativa estatal y se nos dé la opción de firmar contratos como el que existía de inserción, seguirá habiendo un riesgo. Nosotros continuaremos participando en estos planes, porque creemos que hay personas que necesitan una oportunidad que no encontrarán en el mercado privado.

¿Cuánto le han costado finalmente al Ayuntamiento las demandas de los planes de empleo?

En la época del PSOE ya había sentencias, aunque en aquellos planes de empleo mucha gente no demandaba porque enlazaba un plan tras otro. Ahora, uno de los requisitos es no haber sido beneficiario en los dos últimos años. Entre los 3,5 millones que teníamos en el presupuesto de este año y los más de 900.000 que irán en 2017, serán 4,5 millones.

Un fallo en la estimación de estos costes le ha costado el puesto al director general de Servicios.

No fue el único motivo, aunque sí el fundamental.