El Comercio

El conde de Revillagigedo ofrece en unapermuta el mayor bosque autóctono de Gijón

  • El ayuntamiento estudia la propuesta de Álvaro Armada para hacerse con unos 80.000 metros cuadrados junto al monte Deva

Se trata de la mayor mancha verde de bosque autóctono del concejo de Gijón. En torno a los 80.000 metros cuadrados entre el Monte Deva y la parroquia de Peón, en el vecino concejo de Villaviciosa. Un paraje paradisíaco, con escasos accesos y decenas de robles, castaños y otras muchas especies originarias del Principado y que llevan decenas de años esperando, si se tercia, un mejor destino. Su propietario es Álvaro Armada, conde de Revillagigedo, quien, según pudo saber este periódico, tiene intención de que toda esa gran franja verde al costado de la carretera que une el monte Deva con la población de Rioseco de Valdornón, pase a formar parte del patrimonio municipal.

Los primeros contactos entre la propiedad y el equipo municipal de gobierno ya se han producido, por iniciativa de los primeros, hace unos días. La propuesta fue puesta sobre la mesa y, aunque aún está en fase incipiente, sí que fue bien vista por el ayuntamiento, que está dispuesto a poner lo que se pueda de su parte para que Gijón pueda añadir a su patrimonio rural esa enorme arboleda que ofrece numerosas posibilidades de trabajo futuro.

No es, de hecho, la primera vez que Álvaro Armada mantiene contactos con el Ayuntamiento de Gijón sobre esta posible operación. Hace unos años, desde el servicio municipal de Parques y Jardines ya se elaboró un completo informe sobre la zona y la posible idoneidad de llegar a un acuerdo con la propiedad para adquirirla para el patrimonio municipal. El resultado fue positivo, sobre todo teniendo en cuenta la riqueza de bosque autóctono que permanece sin ser tocado desde hace muchos años y que, como se apuntaba con anterioridad, es una mancha con estas características que no tiene parangón en el municipio.

Álvaro Armada, en esta ocasión, puso sobre la mesa la posibilidad de que en lugar de pensar en una compensación económica, teniendo en cuenta la precariedad de las arcas municipales, el municipio pudiera hacerse con la propiedad de este enorme bosque mediante una operación de permuta, aunque sin que el conde de Revillagigedo llevase 'in mente' propuesta alguna. Más bien fue una toma de contacto para que el ayuntamiento valore el patrimonio ofrecido y que, en función de ello, ofrezca la compensación que pueda parecer pertinente. La ley tiene unos baremos para este tipo de operaciones que tendrá que respetar la administración municipal.

Al lado de Peón

La gran masa verde linda con el concejo de Villaviciosa, en la zona de Peón, y está casi al costado del Monte Deva, ya rescatado hace muchos años por el municipio. Su acceso principal sería desde la pequeña carretera que conduce desde el alto del monte Deva hasta Rioseco de Valdornón. Antes quedarían, en el camino, el cementerio de Deva y las nuevas instalaciones del Serida, que sustituyeron hace ya unos años las que este servicio tenía en los terrenos de la Pecuaria de Gijón. El bosque tiene una serie de caminos internos, muy poco utilizados, y prácticamente está 'virgen' para el uso que los equipos técnicos puedan determinar en el futuro, caso de concretarse la operación.

Como quedaba apuntado, la oferta de permuta sobre estos terrenos es aún muy reciente y ni siquiera ha dado el tiempo mínimo para iniciar una valoración actualizada para pensar en un acuerdo a medio plazo. De todas formas, según pudo saber EL COMERCIO, la posibilidad de rescatar esta enorme finca con su inestimable valor ecológico no ha caído en saco roto en el equipo municipal de gobierno. La cercanía del monte Deva, apenas separado de la finca del conde de Revillagigedo por unas pocas y pequeñas fincas privadas, ofrece, aseguraron, unas enormes posibilidades de futuro. Respetar el valor de la arboleda sería el primer objetivo, pero, como primeras ideas, se puso sobre la mesa la posibilidad de ligar las actividades de medio ambiente a las que ya se realizan en el propio monte Deva y que tienen no pocos usuarios a lo largo del año.

Por el momento, lo único cierto es que la propuesta de Álvaro Armada está sobre la mesa y el conde de Revillagigedo parece estar muy interesado en llegar a un acuerdo con el Ayuntamiento lo que, lógicamente, puede ser un elemento más que favorable a la hora de entablar posibles negociaciones futuras. Gijón recuperaría la mayor mancha de bosque autóctono del municipio y podría sentar las bases para actuaciones futuras de gran calado en materia de Medio Ambiente. Ambas partes quedaron en hablar. La solución puede llegar en unos meses, poco tiempo si se tiene en cuenta el pasado centenario de buena parte del patrimonio verde que acoge toda la citada propiedad.