El Comercio

Convertirse en diamante, transformarse en árbol o volar al cielo en un globo

  • Ceremonias al aire libre, 'on line' y kit de confort para las familias son algunas novedades que incluye el sector para suavizar el momento

¿En qué se van los 4.500 euros que, de media, cuesta un enterramiento? Tanto Funeraria Gijonesa como Funerarias Noega coinciden: «En hacer a las familias lo más fácil posible el duro momento por el que están pasando».

Unas facilidades que comienzan con el traslado del cadáver. «Tenemos servicio de recogida 24 horas. En cuanto se produce un deceso, acudimos», asegura Alfonso García Prieto, director del tanatorio Jardines de Noega. Un servicio 24 horas que también ofrece Funeraria Gijonesa, entidad que además clona el trato personalizado a las familias en el tanatorio. «De las 21 salas que tenemos en Cabueñes, hemos pasado a 20, al fusionar la 7 y la 8 en una de grandes dimensiones», explican fuentes de la empresa, que también anuncian la inauguración «de una sala de ceremonias en el de Jove». Una asistencia que también se repite en Noega, donde sus cinco salas, explica García Prieto, «tienen área privada para la familia, a la que se recibe con un kit de bienvenida que incluye manta, zapatillas y artículos de higiene».

Los servicios funerarios incluyen la tramitación de toda la documentación, testamentos, pagos de impuestos y, sobre todo, el cumplimiento de los últimos deseos de la persona fallecida.

Libro de la memoria

Deseos que cada vez son más innovadores. Al maquillaje del difunto, «que siempre se hizo», explican fuentes del sector, a convertir sus cenizas en un diamante. «Antes lo hacíamos solo con las cenizas, ahora también hay empresas que lo hacen con el pelo». Es un proceso claro, explica el propietario de Noega, José Luis Campos, quien recuerda la novedad de su tanatorio: «El libro de la memoria, creado virtualmente, así como el cierre de redes sociales y las despedidas al aire libre, en el jardín, que tienen mucha demanda». Como también las retransmitidas 'on line' «para las familias que están fuera».

Son funerales 3.0 que se adaptan a los tiempos que corren y a las necesidades de las personas. Siempre con el objetivo de facilitar lo más difícil: la despedida de un ser querido.