El Comercio

Reconocimiento de Unicef para la Asociación de Niños Hiperactivos

Grupo de niños de la asociación en el Parque de la Prehistoria.
Grupo de niños de la asociación en el Parque de la Prehistoria. / E. C.
  • Concede su título de 'Buenas prácticas' al proyecto de ocio y tiempo libre, que fomenta las habilidades sociales de los chicos

Unicef ha reconocido recientemente a 170 Ciudades Amigas de la Infancia y ha otorgado a 44 entidades su sello de Buenas Prácticas. Entre esas entidades está la Asociación de Niños Hiperactivos del Principado de Asturias (Anhipa), que ve así reconocida su «labor ejemplar a favor de la infancia y la adolescencia». En concreto, la entidad ha recibido la distinción por su proyecto de ocio y tiempo libre para niños y adolescentes de 12 años o más.

Anhipa nació en el año 2000 con el objetivo de ayudar a mejorar la calidad de vida de las personas que tienen trastorno por déficit de atención e hiperactividad (TDAH) y sus familias. Han hecho un largo recorrido de estudios e investigaciones, de información y sensibilización, de formación a las familias, de ofrecer a los niños y los jóvenes las herramientas necesarias para ser autónomos. Tras todo ese camino, la asociación dio el año pasado un nuevo paso: mejorar el ocio y el disfrute del tiempo libre de estos chicos y chicas.

La cuestión es que por sus características a veces no tienen un grupo de amigos, o no tienen interés o les faltan habilidades sociales para compartir su ocio con otros. El objetivo del proyecto de Anhipa era crear un espacio con un «grupo de iguales donde se sientan identificados». De hecho, cada niño podía acudir con otro invitado de su edad, un amigo, un hermano, un primo... para que las actividades no estuvieran centradas en el TDAH. Durante el curso pasado, medio centenar de niños y niñas participaron en las actividades, desde sesiones de cine hasta visitas a exposiciones, pasando por excursiones, talleres de magia, visitas al Parque de la Prehistoria... De esa forma compartieron su tiempo con otros niños y su ocio dejó de limitarse, por ejemplo, al uso de las nuevas tecnologías.